miércoles, junio 23, 2010

Cthulhu en "Tebeosfera"

Cthulhu, la revista de historietas de horror en la que colaboro periódicamente, aparece ampliamente citada y reconocida en un artículo firmado por Javier Alcázar en Tebeosfera: Viejos horrores para un nuevo milenio. Agradecer de nuevo al confianza de todo el equipo en mis historias, y un poco en especial a Juan Serrano, el ilustrador que las tomó y les dio su particular toque para hacerlas un poco más terroríficas. Y sobre todo mucho ánimo en su incansable labor, justamente reconocida ya en muchos lugares como el Salón del Cómic de Barcelona, una labor que sobrepsas fronteras, pues un número especial de la revsita se publicará en EEUU en breve.

Fragmento del articulo:

Así, hasta la fecha se ha rendido homenaje a Lovecraft, M. R. James, Stevenson, William Hope
Hodgson, Poe y Robert E. Howard. De entre todos los trabajos publicados a lo largo de sus (hasta ahora) seis números, podrían destacarse “La lámina de la casa” y “Aviso a los curiosos”, ambas de Carlos Lamani (nº 1 y nº 2), brillantes adaptaciones de relatos de Lovecraft y M. R. James; “Cuestión de enfoque” y “La nave abandonada”, de Pepe Avilés (nº 3 y nº 4), que aporta un grafismo detallista y atractivo; “Uñas”, de Juan B. Sanmiguel (nº 6), escalofriante y enigmático relato, o las atractivas ilustraciones de Juan Serrano (que adornan varias portadas y relatos interiores) y Meritxell Ribas, estilos antagónicos en la ilustración de horrores. El resto de autores (los más constantes, Mota, Sellés, Kosta, Tamparillas) aportan una variedad de registros que hacen de esta publicación uno de los referentes actuales del horror en historieta.

Novedades nocteñas



David Jasso presenta Feral, su última novela. Lo hace en Zaragoza, el Jueves 24 de Junio a las 19:30 horas en el Ámbito Cultural de "El Corte Inglés" (Pº Independencia, 2ª Planta)




Por otro lado, anunciamos la prócima publicación de libro Y pese a todo... de Juan de Dios Garduño, dentro de la línea Z de la Editorial Dolmen.

Suerte a ambos con sus proyectos

martes, junio 22, 2010

Gracias, don Gonzalo.

El 13 de junio de 1910, es decir, hace cien años y un pellizco de días, nace Gonzalo Torrente Ballester. Son pocos los lugares en los que he podido ver anotado este hecho, en los que sí, siempre en un segundo plano.

Sea esta una pequeña entrada homenaje a uno de mis autores españoles favoritos.
Sea este un agradecimiento a los inmejorables momentos que me deparó con muchas de sus obras:

Los gozos y las sombras, que se puede considerar su obra magna; La saga fuga de J/B, un hito extraño, fascinante, desquiciado y magnífico de la fantasía hispana; Filomeno a mi pesar, obra segundona para algunos, pero que es una delicia leer, y que en mi opinión no debe ser relegada; Don Juan, obra que todo aspirante a escritor debería leer y empaparse; La crónica del rey pasmado, destilado fantástico: irónico, hiriente y magnífico en su sencillez...; y tantas más.

Don Gonzalo anda olvidado, pero yo no lo olvido. Le agradezco las horas de gozo, de emoción; agradezco todo lo que me enseñó entre líneas, sus letras, sus frases, sus historias. Gracias a él me enganché un poco más a este mundo extraño y maravilloso que es la literatura, gracias a él leer se hizo algo más amable, y escribir, un deseo nacido de la sana envidia.

martes, junio 01, 2010

Una oración por los que mueren, de Stewart O'Nan

Hay maneras de contar una historia que nos hablan del riesgo técnico que un escritor está dispuesto a asumir. Narrar todo un libro, toda una historia en segunda persona, hacerlo bien, es algo a tener en cuenta, un valor añadido al de la propia historia y al del dibujo de los personajes y sus relaciones.

¿Qué se busca en una narración en segunda persona? Pues dos objetivos posibles, o una interacción con el lector, convirtiéndolo en parte fundamental de la historia —que no es el caso que estamos viendo. O el de una mayor intimidad entre el lector y el narrador, pues la segunda persona recrea un nexo intestino, espontáneo entre ambos, casi evocador. Usar esta técnica es un riesgo, dado el esfuerzo constante que se exige. No es un desarrollo natural como el que se da en una primera o en una tercera persona, siempre tiene un tono forzado, a veces casi angustioso. Un riesgo que cuando se elude, conduce a una comunión emocional entre el narrador y el lector, pues lo que se busca, en el fondo y la forma, es una identificación inconsciente de éste con aquél, una suspensión, ya no de la realidad, sino de la propia personalidad. Yo lector, acepto permeabilizar las fronteras de mi yo más íntimo, para dar cabida al otro yo que recerca el escritor.

Merece la pena leer “Una oración por los que mueren”, no solo por el excelente uso de esta forma de narrar, también por la historia que nos cuenta, por el dibujo del protagonista, por el desarrollo de los hechos, sosegado pero inquebrantable y brutal. Quizá la única pega —si es que se puede denominar así— sea su etiqueta como una obra adscrita a la temática del terror. No creo que sea así, y no es una crítica negativa, todo lo contrario; no hay elementos que permitan hablar de ella como tal obra de género. Hablamos de una historia universal, narrada desde una visión personal, de cómo la guerra cambia a las personas: redimiéndolas o desintegrándolas, del dolor, de la locura, del amor sometido al desgarro, de la tragedia que va asociada a la enfermedad, a la epidemia… de un horror que ha sido cotidiano a lo largo de la historia, que es la forma de enfrentarnos por dentro y por fuera a la inevitabilidad de la muerte y a nuestra propia responsabilidad.

Una oración por los que mueren
Autor: Stewart O'Nan
La factoría de ideas

Situada en Amistad, Wisconsin, justo después de la guerra civil norteamericana, esta historia nos cuenta la horrible epidemia que atenaza un pueblo con mandíbulas de miedo y muerte. Jacob Hansen, sheriff, enterrador y pastor de Amistad, no tarda en verse abrumado a pesar de persistir haciendo todo lo que puede. Pero Jacob no puede controlar la rápida expansión de la plaga, el pánico que se desata sobre Amistad o sus propios sentimientos de desesperación. Oscura, poética y escalofriante, Una oración por los que mueren nos hace reflexionar sobre si es posible ser un buen hombre en tiempos de locura.

lunes, mayo 24, 2010

Micro antología de relatos podridos

Pues eso, una nueva aberración de NOCTE, compilada y diseñada por el que escribe estas líneas.

Esta vez homenajeamos al mundo Zombie y ofrecemos al mundo entero, a los gourmets de la carne podrida una colección de micro ficciones, ficciones y versos... también le damos a ese palo, no crean... Todas incrustadas en el universo de los muertos vivientes

Pues eso, con ustedes: Para Abrir el Apetito, micro antología de relatos podridos, por NOCTE

Buena digestión.

martes, mayo 18, 2010

Novedades nocteñas: Cicatrices, de Claudio Cerdán


Nuestro compañero Claudio Cerdán saca a la luz la esperada segunda parte de su "Dios de los mutilados": Cicatrices / El Dios de los Mutilados 2


Un guerrero marcado, un traidor a su credo, desciende a los infiernos con la única obsesión de matar a un dios. Su cuerpo es una herida abierta y su alma, vendida hace tiempo, busca una redención imposible de alcanzar.

Otro hombre, un paladín manco, viaja a una isla prisión inmersa en una guerra entre los condenados donde un ejército de leprosos se atrinchera en mazmorras subterráneas huyendo de hechiceros proscritos.

Y entre la inmundicia, la sangre y la desesperación, resurgirá el mayor héroe de todos los tiempos.

Regresa a los Reinos Laicos para presenciar los más abyectos actos de violencia y los más estúpidos episodios de ineptitud en esta aventura épica repleta de cinismo, batallas y algún que otro urogallo.

En la editorial Transversal, claro

viernes, mayo 14, 2010

Victimas y verdugos

Víctimas y verdugos es el título de mi aportación a la Antología Z vol.2 de Nocte.

Nunca he sido un apasionado de los zombis. En su momento, cuando andaba tras lecturas clásicas del género, me hice con un par de recopilaciones, pero éstas se centraban en el viejo no muerto solitario y manipulable de la tradición Haitiana. No al Revenido actual, más social, impredecible y peligroso.

La literatura moderna del Zombi, por lo que veo, usa estos elementos como fondo, como un escenario, si uno lee argumentos, aparte de las escenas gore y subidas de tono que entusiasman a más de uno, la enjundia de los relatos cae en la forma en la que tienen el resto de personajes no podridos de vivir, reaccionar, sobrevivir o malvivir metidos dentro de una tierra devastada por al plaga Zombi.

Por eso intenté hacer algo diferente. Por eso me planteé la posibilidad de una epidemia similar a las descritas. Una epidemia que se ha controlado a durtas penas y con grandes pérdidas; en la que el único método para acabar con la plaga ha sido el exterminio de los infectados, un exterminio que ha incluido a aquellos que solo tenían al enfermedad desarrollada en sus primeras fases y seguían manteniendo su humanidad.

La premisa es ¿qué pasa con aquellos que han tenido que participar en este obligado holocausto? ¿Qué sienten? ¿Qué piensan? ¿Cómo actúan?

Solo espero que el resultado sea de su agrado

Nota de prensa nocte:

Seguimos con la semana Zombi de Nocte. La promoción es la promoción.
Esta vez se trata de la nota de prensa que nuestro compañero Rubén Serrano nos brinda con su buen hacer habitual. Además en ella encontrarán una pequeña sorpresa al final. Sí, atacamos de nuevo. Nocte revisita otro mito.


Dolmen Editorial publica una antología de zombis creada en exclusiva por escritores de Nocte

Dentro de su Línea Z dedicada a los zombies, Dolmen Editorial saca a la luz el próximo 28 de mayo una nueva Antología Z, en esta ocasión, con relatos creados por autores pertenecientes a la Asociación Española de Escritores de Terror: Nocte.
La antología cuenta exclusivamente con prosistas profesionales, algunos de ellos galardonados con los principales premios de género fantástico (Minotauro, Ignotus, UPC, Andrómeda, Domingo Santos o Pablo Rido) y que, en general, representan lo mejor del fantástico patrio. Todos ellos dan forma a esta colección de historias sobre muertos vivientes, que ha sido coordinada por Juan de Dios Garduño (Nocte) y Álvaro Fuentes (Dolmen), y cuyo prólogo ha corrido a cargo del reconocido novelista José Carlos Somoza.

La selección de las obras participantes, que ha sido realizada por Dolmen, incluye Todo lo que muere se levanta, de Juan de Dios Garduño; S0KH9E, de Magnus Dagon; Fuegos fatuos, de Miguel Puente; El pacto de la niebla, de Victor Conde; Carne de cañón, de Claudio Cerdán; Psique, de Marc Rodríguez Soto; Microcuentos, de Julián Sánchez; Mi amada Michelle, de J. E. Álamo; Fabularía, de Santiago Eximeno; Cenizas del Niflheim, de Sergio Mars; Víctimas y verdugos, de José Mª Tamparillas; Tras una persiana veneciana, de Emilio Bueso; Carne de tu carne, de Fermín Moreno; La primera resurrección, de Rubén Serrano; Mi primo TOM, de Pedro L. López; Salida maldita, de Roque Pérez Prados; Ajenjo, de Pedro Escudero Zumel; Al otro lado de la pared, de David Jasso; y Asquerosamente ricos, de Nuria C. Botey.

La imagen de cubierta pertenece al aclamado ilustrador Alejandro Colucci, autor de obras tan destacadas como las portadas de las novelas de Anne Rice, la saga criminal de El Padrino, de Mario Puzo, y libros de Michael Moore, César Vidal, Katherine Neville, Tom Wolfe, James Ellroy o C.S. Lewis, entre otros. También ha ilustrado cartas y libros del conocido juego de rol Vampiro: La Mascarada.

Se trata de la primera antología conjunta de la asociación en formato libro (después del especial de la revista Sable) que es publicada por terceros y que sale al mercado con el sello de Nocte, aunque próximamente aparecerá también La sangre es vida, una compilación de relatos de vampiros, a cargo de Ediciones Mandrágora.

jueves, mayo 13, 2010

Dos novedades nocteñas

Pues eso, dos miembros de pro del grupo nos adelantan un mordisco de sus nuevas obras.
No pertenecen a la temática de cabecera de este blog, pero, ya saben, no importa

La primera novedad es el nuevo libro de José Carlos Somoza: "El cebo"
Pura novela negra de calidad, seguro

leer en el libro



Dentro del Libro


La segunda es un adelanto de la nueva novela de Victor Conde, nuestro nuevo hombre del Minotauro: "Los relojes de Alestes". Esta vez Steam-punk

Con Z de Nocte


Son seres abyectos, depravados, oscuros... Vagan por la vida sin rumbo ni destino. Les encanta la sangre y se alimentan del miedo: Son los autores que conforman Nocte, la asociación española de escritores de terror.
Y ahora han unido sus fuerzas para narrar historias de otros seres todavía más amenazantes: los zombis. Dieciocho autores, dieciocho historias y otros tantos puntos de vista sobre una figura mítica del terror moderno.
Los mejores escritores de terror de nuestro país nos presentan el enfoque más atrevido, innovador y aterrador de las historias de zombis.
Deja que la carne fresca rezume de entre las páginas y empápate de buena literatura teñida de rojo. Pero ten cuidado, puede que quedes infectado por el virus del miedo.
Álvaro Fuentes se ha encargado de seleccionar estos relatos, a los que José Carlos Somoza se ha encargado de prologar.


AUTORES Y RELATOS

1.Microcuentos – Julián Sánchez
2.“Todo lo que muere se levanta” – Juan de Dios Garduño
3.“El pacto de la niebla” – Victor Conde
4.“S0KH9E” – Magnus Dagon
5.“Fuegos fatuos” – Miguel Puente
6.“Psique” – Marc R. Soto
7.“Carne de cañón” – Claudio Cerdán
8.“Fabularía” – Santiago Eximeno
9.“Mi primo TOM” – Pedro L. López
10.“Víctimas y verdugos” – José Mª Tamparillas
11.“Mi amada Michelle” – J. E. Álamo
12.“Tras una persiana veneciana” – Emilio Bueso
13.“Cenizas del Niflheim” – Sergio Mars
14.“La primera resurrección” – Rubén Serrano
15.“Carne de tu carne” – Fermín Moreno
16.“Al otro lado de la pared” – David Jasso
17.“Salida maldita” – Roque Pérez Prados
18.“Asquerosamente ricos” – Nuria C. Botey
19.“Ajenjo” – Pedro Escudero Zumel

EDITORIAL: DOLMEN EDICIONES
ENCUADERNACIÓN: Rústica
PÁGINAS: 280BLANCO Y NEGRO

Fecha de salida: 28.05.2010

miércoles, mayo 12, 2010

Zombi Revival

Copio y pego un viejo artículo que redacté en su tiempo para la revista digital Scifiworld.
¿Por qué? Porque aunque no sea muy amigo de los tipos podridos y hambrientos, en breve les trasladaré una buena noticia relacionada con ellos, y conmigo mismo.
Mientras tanto quédense con estos nombres.
Todos forman parte de NOCTE, hay premios minotauro, ignotus, novelistas de éxito, promesas que serán futuros referentes:


Juan de Dios Garduño | Magnus Dagon | Miguel Puente | Victor Conde | Claudio Cerdán | Marc R. Soto | Julián Sánchez | J. E. Alamo | Santiago Eximeno | Sergio Mars | José Mª Tamparillas | Emilio Bueso | Fermín Moreno | Rubén Serrano | Pedro L. López | Roque Pérez Prados | Pedro Escudero Zumel | David Jasso | Nuria C. Botey


Recuérdenlos. Muy bien...


EL PROTAGONISTA POR EXCELENCIA DEL GÉNERO MODERNO DE TERROR, LOS ZOMBIS, HAN VUELTO A RESUCITAR CON FUERZA. COMO BUENOS PERSONAJES DE LO SINIESTRO Y OSCURO, HAN PERMANECIDO ESCONDIDOS, REFUGIADOS EN SUS GUARIDAS, DANDO PEQUEÑAS BATIDAS PERIÓDICAS, ESPERANDO EL MOMENTO ADECUADO. AHORA, REFORZADOS, HAMBRIENTOS, SALEN DEL CUBIL EN BUSCA DE SUS PRESAS, TANTO EN EL CELULOIDE COMO EN EL PAPEL.


Se dice, teorías las hay para todo, que cada generación, cada sociedad, cada estado de las cosas, crea sus propios monstruos. El terror es un tema que se ve notablemente influenciado por la sociedad que lo asimila y regurgita. Fobias, miedos, alienaciones y frustraciones son materia primordial con la que se abona el campo para que las semillas de lo infausto germine con fuerza. El zombi moderno es por completo hijo de esta teoría.

¿Moderno? Todo concepto, toda creación sufre una proceso de generación, evolución y mutación. Dicha evolución es un perfecto ejemplo que, además, nos sirve para contemplar el cambio de fondo que ha venido sufriendo la creación terrorífica a lo largo de los últimos tiempos.

El zombi bebe en sus inicios de creencias que, exagerando algo, podríamos llamar espirituales y religiosas, y aquilatando el adjetivo, sería mejor decir supersticiosas. El zombi es uno más de los elementos que adornan ciertos cultos de origen africano, desarrollados y alterados finalmente en el Caribe. La fuerza inicial de nuestro amigo nace en el respeto, consciente o inconsciente que se tiene hacia ciertas prácticas mágico religiosas de origen exótico. El secreto del vigor literario y artístico del zombi reside en su caracterización como un ser al que se la quitado el alma y disuelto la voluntad. La ‘zombificación’ es un proceso individual sufrido a manos de un ser humano dotado de conocimientos o poderes especiales, un hombre activo, dotado de un poder especial. Individual porque es un estado personal, intransferible si no es mediante la acción de ese polo de autoridad. Por lo que, el miedo, en esos amaneceres del concepto, no nace de la percepción del monstruo en sí, sino que se enfoca más hacia ese dominio exterior a él que lo crea, lo manipula y finalmente lo destruye. La fuerza inicial del monstruo ya apunta en cierto modo a lo que luego estallará, a la pérdida de la individualidad, de aquello que nos hace independientes como individuos y personas; sin embargo, en estos inicios, la criatura nos produce más curiosidad que miedo, incluso ternura y empatía, el mal reside en otro ser, en una voluntad ajena a la suya, él es sólo una herramienta manipulada, una víctima.

Incidamos en varios puntos esenciales: perdida de individualidad, manipulación, superstición, poder exterior concreto.

El miedo que impregna las historias primerizas de Zombis es muy similar por un lado al que pudo proporcionar un Frankestein, una momia, un hombre invisible… seres atrapados en un destino trágico con los que existe una cierta capacidad de acercamiento y empatía ante su sufrimiento; y por otro el miedo que recrea la capacidad de hacer el mal de alguien con dominio de ciertas artes oscuras, con capacidad para manejar a su antojo ciertos aspectos del universo, y en concreto la voluntad y el espíritu de sus semejantes. El mal se muestra personalizado, definido, con un objetivo claro y unos medios determinados. El mal juega con unas reglas conocidas por espectadores y lectores. Es el miedo al otro, a lo diferente, al poder casi divino que tiene la capacidad de destruirnos físicamente, una somatización de algunas de las angustias ancestrales del ser humano.

Sin embargo, con el paso del tiempo, los roles cambian. La esencia que define al monstruo sigue siendo la misma, una ente despersonalizado, simple, sin alma, al que se le retirado aquello que lo hace humano. Pero el objeto que causa su conversión se difumina, se vuelve impreciso, elusivo, casi indeterminado. Un virus, una sustancia química, radioactiva… una mutación… en cierto modo ya no hablamos de una manipulación activa y efectiva de un ser humano, hablamos de un accidente, casi de un castigo venido en forma de una terrible enfermedad. Por que esa es la diferencia manifiesta con respecto a la figura germinal del monstruo. Ya no es uno, concreto, el zombi ahora, en la modernidad, es la masa, lo indefinido. Y el mal no asume una intención inteligente, se desprende de toda intención; el contagio es global, ciego en el sentido de que no distingue a nadie e iguala a cualquier ser humano que se ponga en su camino. El terror se ha socializado en el sentido de que ha perdido su componente esotérico, ese nexo con lo trascendente, con la creencia en un más allá, en unas fuerzas ocultas por encima del conocimiento racional.

Ya hemos dicho que cada generación crea sus propios mecanismos del miedo, asume sus personales iniciadores. Es una sociedad desacralizada, regida por leyes de mercado, donde el consumismo y competitividad son los pilares de esa economía sobre la que se asienta todo, a la que todo se doblega: la figura del zombi se vuelve un reflejo de los miedos inconscientes que provoca este estado de cosas. La competitividad y el consumismo necesitan de un individuo cosificado y sin espíritu. Sus métodos son activos. No esperan a que este escoja libremente, no, los factores de mercado, la necesidad misma de crecimiento, expansión y refuerzo de la doctrina, necesitan que todo hombre y mujer se involucren y formen parte del juego, y para ello usa el engaño, la seducción, y llegado el momento la fuerza bruta.

A un nivel superficial esta es una forma de vida fácil y cómoda, a un nivel más profundo nuestro espíritu se ve sometido a una alienación continua que intenta destruir sus bases objetivas de comprensión, crítica y observación: las bases de nuestra libertad.

El zombi es la metáfora por excelencia de la época que vivimos: seres relajados de su condición humana; dirigidos por un vago conjunto de leyes inapelables; ansiosos de buscar al otro, al distinto, para convertirlo en uno más para no sentirse solos en su estado de degradación. Nuestro miedo inconsciente ante el continuo ataque de la publicidad, de los gurús de lo políticamente correcto, de la ideología económica dominante, ese miedo, se ha corporeizado en la forma de un monstruo, reflejo exagerado de la realidad. Ya no es un miedo a lo individual, a lo concreto —aunque este concreto sea algo trascendente—, no; es un miedo a lo indeterminado a lo ideológico, a una forma de ser, a la propia desintegración de lo que nos define e individualiza.

José María Tamparillas

viernes, abril 30, 2010

Fin, de David Monteagudo

A la literatura le gustan los Apocalipsis. Son un marco incomparable donde retratar con mayor o menor pericia la psicología humana sometida a la presión postrera. Fin, de David Monteagudo se puede meter dentro de ese saco; su propio título habla de ello, del Fin, de un fin que se desliza como miel caliente sobre cada uno de los personajes que definen la narración.

¿Podemos hablar de una obra fantástica? En cierto modo sí. Un ejemplo más, si usamos el lenguaje tan de moda en estos casos, de SlipStream, donde lo fantástico es una pincelada, un toque de especia que salpimenta la narración, haciéndola un poco más sabrosa en el contraste. ¿Podemos hablar de una novela psicológica? Sí, a las claras esa parece la intencionalidad del autor, o al menos una de las principales. Monteagudo prepara un experimento: ¿qué sucede si reunimos a un grupo de viejos amigos de juventud veinticinco años después, cada uno con su vida, con sus secretos? ¿Qué sucede si los juntamos en medio del Apocalipsis, sin que ellos lo sepan, claro, aunque lo puedan intuir? ¿Qué sucede si ese Apocalipsis particular los va diezmando con una sucesión de desapariciones misteriosas? ¿Qué piensan y hacen?

¿Podemos hablar de una gran novela? No, si acaso nos encontramos ante una novela correcta. Quizá de ahí mi sorpresa a posteriori, pues parece ser uno de los bombazos editoriales del año, de esos que van de boca a oreja, tocados por la barita mágica de esa publicidad viral espontánea que, a veces, recorre el incomprensible mar de las novedades editoriales.

Quizá sea que sus personajes me hayan parecido demasiado planos, apenas sin diferencias. O quizá sea que el histerismo, la inquietud rebaja las aristas que nos diferencian y nos iguala un poco, siendo eso lo que Monteagudo nos quiere transmitir. Pero no, aunque sea así, siguen siendo muy planos, sencillos, tan poco profundos como los charcos de las aceras. En una situación así deberíamos ver salir lo mejor, lo peor y lo absurdo de las personas. El autor prefiere dejar un perfil más plano, demasiado pedestre, que desdibuja la trama en una sucesión de repetitivos sucesos.

A su favor hay que apuntar la presencia de algunas, bastantes, escenas dialogadas de una calidad increíble —aunque haya algunas otras que chirrían un poco y otras en las que el lector tropieza como en una cáscara de plátano, escenas que parecen estar ahí para dar un cierto toque de surrealismo, de humor entrelíneas, pero que interrumpen la coherencia narrativa del relato—.

También a su favor el manejo de la tensión y, sobre todo, el recurso a la imaginación de lector: Monteagudo no es muy amigo de explicar las cosas. En ningún momento sabemos que causa el Apocalipsis, está ahí y punto; tampoco explica cómo o porqué desaparecen uno a uno los protagonistas: sucede y ya está, es parte del juego; en otro, surge la alusión velada un acontecimiento pretérito que ha marcado a todos los personajes, podemos intuir qué ha sido, cómo ha sido, pero nunca lo sabemos con certeza, no se nos cuenta: está ahí, mudo e invisible, como una Espada de Damocles fusionada con el Enigma de la Esfinge.

Muchos se sentirán defraudados con la lectura. Es una novela que no tiene final, me refiero a una completitud que cierre el argumento. Es una de esas novelas que se limita a realizar un retrato fiel y casi aséptico de lo que sucede, sin entrar en especulaciones —hablo del narrador, que los personajes sí las hacen, y muchas—, de lo que sucede, digo, en un determinado lapso de tiempo: es así y así te lo cuento; esto se dice, esto se hace, esto se piensa; el resto, como lector, juega en tu campo, yo, como autor, no voy más allá, no quiero o no me hace falta explicar ni terminar nada.

A mí eso, personalmente, no me disgusta, es un acicate, un estímulo. Quizá es así porque suele ser un recurso poco habitual. Un recurso del que si se abusase en demasiadas creaciones, terminaría por no estimular nada más que el mal humor en lugar de nuestra curiosidad.

En definitiva, una primera obra buena, pero sobrevalorada visto el nivel de elogios que hay en la web. Una novela que merece la pena lee aunque solo sea para opinar, y que quizá sea la primera de otras muchas en las que las formas que se apuntan tomen cuerpo.

Un buen debate al respecto en Literatura Prospectiva

martes, abril 27, 2010

Realidad y locura

La locura, en cualquiera de sus vertientes, ha sido y será siempre uno de los más eficientes mecanismos usados en la literatura de terror. La verdad es que, si observamos con atención, se ve que hay una que se encuentra sobredimensionada. Se trata de aquella que cede el protagonismo al psicópata, donde el terror surge del miedo a la muerte que se nos viene encima, del susto ante la súbita aparición del asesino, de la aprensión ante sus delicadas o sangrientas formas de acabar con las víctimas, de una identificación con la víctima. Es obvio que se trata de un elemento al que es fácil sacarle partido dada su simpleza y efectividad.

Sin embargo no es en esta vertiente en la que quiero detenerme.

Hace poco terminé la lectura de Shutter Island, de Denis Lehane. No se trata de una novela de terror —tampoco se adapta a la etiqueta que envuelve al género negro, que es aquél que cultiva generalmente el autor (p.e. Mystic River)—, sino más bien de un thriller bien montado en el que encontramos ciertas escenas, a mi parecer dignas de una buena obra de terror. En esta obra el elemento seminal es la locura, pero aquella locura que va de fuera a adentro, no la que se desparrama sanguinolenta y destructiva hacia el exterior. Hablamos de una de las peores locuras que se me ocurre, aquella que conjuga la pérdida de la propia identidad, con la perdida del sentido de la realidad.

¿Soy yo quien creo que soy?
¿Es lo que veo real o es solo una mera creación de mi mente enferma?

El psicópata no se molesta en realizar una introspección. La realidad es la que es, él es como es, sin más. Es un hecho aceptado que trae unas consecuencias asociadas. Pero qué ocurre cuando la locura es una inquietud, una posibilidad ofuscada, cuando el loco no sabe si es cuerdo o loco, cuando su realidad le dice que no, pero la realidad de quienes le rodean le dicen que sí aportando pruebas fiables, sembrando una duda dolorosa y constante.

El desasosiego del protagonista nos envuelve como lectores, haciéndonos dudar, planteándonos la cuestión acerca de si nosotros mismo nos hemos planteado la comprobación de aquellas cosas que damos por reales y firmes en nuestra existencia. La capacidad de nuestra propia mente para manipular la realidad se destaca como algo perturbador. Una parte de nosotros mismos puede descontrolarse y tomar el mando.

Y lo peor, no es que esto sea así, que la locura nos domine, no, lo peor son esos breves momentos de lucidez: instantes en los que la verdad se desliza hacia la inmediatez de nuestra percepción, confrontándonos ante una posibilidad terrible, ante una disociación, ante una disolución de nuestra propia identidad más íntima.

miércoles, abril 21, 2010

Novedades nocteñas: Lunarias, de Alfredo Álamo

Pues eso, Alfredo en breve pondrá a nuestra disposición una antología con sus microrrelatos.
En sus propias palabras:

En las próximas semanas se pondrá a la venta mi primera antología en castellano de minicuentosmicrorrelatos, Lunarias, gracias a la confianza de Viaje a Bizancio Ediciones. y

Más de cien nanorrelatos llenos de oscuridad y risas que saldrán en una edición bonita-bonita. La primera tanda, con reserva, será un poco más vistosa que la que luego se podrá comprar vía Print-On-Demand, es decir, desde la web de la editorial se encarga el libro y os lo mandan a casa sin gastos de envío.

Para más información: ver blog de Lunarias

lunes, abril 19, 2010

Autobombo: Biblioteca del Kraken y 'Cosecha de huesos'

He de agradecer la reseña crítica de Eloy Puig en la web de la Biblioteca del Kraken al respecto de mi relato 'Cosecha de huesos', aparecido en la primera antología de 'Calabazas en el trastero', en su especial entierros. Es este un relato al que le tengo un gran cariño, y en los que más confianza he depositado a la hora de trasladar al público mi estilo de narrar, mis argumentos, formas e ideas

El mejor relato de la antología nos llegó de manos de José María Tamparillas y es "Cosecha de huesos". Un magnífico retrato de la vida rural en una España profunda cargada de supersticiones -totalmente fundadas por otra parte- y de tradiciones extrañas entorno al entierro de suicidas. Me ha dejado una muy buena sensación que combinado con la mencionada ambientación y el lenguaje cuidado le otorgan un excelente.

Todo autor vive en parte de estos fugaces momentos de gloria, cuando ve recompensado su esfuerzo con una buena apreciación. Recompensa que habría que llevar también a todos los componentes del equipo de la editorial Saco de Huesos por su inestimable labor a la hora de defender el género de terror en España con una propuesta tan arriesgada.

No olvidéis hacer vuestro pedido, tanto de éste como de cualquiera de los otros especiales hasta ahora publicados en distribucion@sacodehuesos.com

jueves, abril 15, 2010

La mala mujer, de Marc Pastor

¿Qué aspecto puede adoptar el mal? ¿De qué forma el común de la gente lo dota de una esencia que lo lleva más allá de su innegable humanidad?
Porque hay crímenes: criminales que por sus actos, su idiosincrasia, por la época convulsa en la que les tocó vivir, dejan de ser simples criminales y se convierten en algo más. Es como si lo sobrenatural los abrazara y adoptara; como si su simple y cruel humanidad pervertida mutara y fuera más allá, impulsada por el sustrato más irracional de la mente humana. La simple crueldad, la simple deshumanización se mitifica en contacto con las supercherías de la superstición fuertemente arraigadas en las mentes
Enriqueta Martí, mas y mejor conocida como "La vampiro de la calle de Ponent" juega en España, en Barcelona, en concreto, el papel de icono monstruoso que hace que la crónica negra mute en crónica de lo sobrenatural, de lo sobrenatural, entiéndaseme, como una desviación primordial de nuestro cerebro ante actos y situaciones que superan su natural entendimiento, su capacidad de juicio, su capacidad de comprensión.
Lo sobrenatural es real en cuanto no existe como tal en lo exterior, sino en la interpretación y en la interiorización que le damos a ciertos hechos en nuestra mente.
Aconsejable el libro de Marc Pastor, por el acercamiento al contexto histórico de una España convulsa y caótica, completamente hundida en el lodazal. Aconsejable por algunos de sus personajes, como ese inolvidable Inspector Corvo o ese narrador ominisciente... nunca una elección tan ajustada para alguien con esa capacidad. Aconsejable porque en él se auna la esencia de la buena novela negra con ciertos de los aspectos definitorios de la creación terrorífica y de lo fantástico.

martes, abril 06, 2010

Presentación Nocteña: Raazball

Óscar Bribián presenta su novela fantástica Raazbal en la Fnac de Zaragoza

Óscar Bribián, autor de Mentes perversas (Mira editores, 2009), publica su segundo libro Raazbal, una novela de fantasía épica donde las cruzadas medievales más descarnadas se funden con la mitología.

El libro se presentará el jueves 8 de abril a las 20:00 horas en la FNAC sita en la Plaza de España de Zaragoza.

El sello editorial Grupo AJEC, con más de setenta títulos de narrativa fantástica e histórica en su haber, publica esta novela dentro de su colección "Excálibur fantástica".

Sinopsis: Arasca, el Mundo Oculto, está a punto de experimentar una época turbulenta. Martín es designado como mensajero en una trama que se cierne sobre el rey de Pulse. Pero los acontecimientos se desencadenan, erigiéndolo como protector de las misteriosas Piedras Alma, y obligándolo a alistarse en pleno invierno en el mayor ejército jamás visto, en una cruzada santa proclamada contra los invasores procedentes de oriente. Junto con un anciano sabio, la nieta de este y un controvertido mercenario, Martín se adentrará en el mismo infierno, con la intención de liberar al mundo del último gran demonio.
Raazbal conjuga la fantasía épica con la crudeza y el realismo de las guerras medievales, en un mundo donde los ideales sucumben bajo la clámide de la barbarie.

Óscar Bribián (1979, Huesca) reside en Zaragoza. Tras colaborar en varios números de una treintena de revistas literarias electrónicas e impresas, tanto españolas como latinoamericanas, dirigió la revista literaria Oxigen durante cinco años. Con Mentes perversas (Mira, 2009) demostró su valía en el campo del relato breve y el suspense. Raazbal constituye su segunda obra publicada, en la que se vislumbra su afición por las novelas históricas y el género fantástico. En ella demuestra que la fantasía épica puede venir acompañada del crudo realismo medieval.

Booktrailer de Raazbal:
http://www.youtube.com/watch?v=H36KyO7Zy_s
Recopilatorio de reseñas y críticas de prensa en diversos medios en:
http://www.oscarbribian.com/prensa.html
Más información sobre la obra y el autor en:
www.lasmentesperversas.blogspot.com

Presentación Nocteña: Los Siete Secretos del Mundo Olvidado

La editorial Grupo Ajec lanza a la venta el libro Los Siete Secretos del Mundo Olvidado, escrito por Magnus Dagon, que será presentado el sábado día 17 de abril de 2010 a las 19.30 en la librería Generación X, en la C/Puebla 15, paralelamente con su aparición en librerías de toda España.

Magnus Dagon es el seudónimo de Miguel Ángel López Muñoz. Nacido en Madrid en 1981. Ganador, entre otros, del premio UPC en el 2006 y del IX Certamen de Narrativa Corta Villa de Torrecampo en el 2009. Ha publicado relatos en numerosas publicaciones digitales y de papel, y es miembro de la asociación Nocte de escritores de terror.

http://www.lossietesecretosdelmundoolvidado.com/

jueves, marzo 04, 2010

Calabazas en el tratero: Tijeras

Saco de Huesos prosigue con su labor. Esta vez nos premian con un especial cuyo denominador común es ese instrumento tan cotidiano, y esencialmente perturbador y simbólico que son las tijeras.



La senda infinita, por José María Tamparillas

Las tijeras de Átropos, por Ramón San Miguel Coca

El rebelde, por Ángel Luis Sucasas Fernández

La maldición del clérigo, por Andrés Díaz Hidalgo

Las tijeras del censor, por Roberto Malo

El tapiz, por Carmen del Pino (Raelana)

Medianoche, por Juan Ángel Laguna Edroso

El sastrecillo y el hombre cangrejo, por Alejandro J. Muñoz

La rueda gira, por Sergio Macías García

Recortables, por Gema del Prado

Tom, Armand el titiritero y las tijeras de plata, por Ricardo Montesinos

Láquesis 2.0, por José María Carcelén Mazcuñán

El esquilo, por Carlos Martínez Córdoba

La antología ha sido prologada por el miembro de Nocte, Juan de Dios Garduño, y cuenta con portada del ilustrador Javier Bernardino Alonso.

martes, diciembre 15, 2009

Nocte de Paz


Si Nocte ya obtuvo un rotundo éxito con su aclamada "Nocte de difuntos" antología de microcuentos ambientados en Halloween. Esperemos que esta nueva criatura "Nocte de Paz" antología de mini y microcuentos navideños tenga la misma acogida por parte de nuestro público lector.

Ver Nocte de Paz

Agradece como siempre la labor de mis compañeros de Nocte, y sobre todo la de Santiago Eximeno, que se curra la maquetación y publicación

jueves, diciembre 10, 2009

En el filo de la navaja

Al terror le gusta jugar en la cuerda floja, o si se prefiere otro lugar común, andar en el filo de la navaja. La incertidumbre es buena simiente. La ambigüedad es la madre, una de ellas, de la tensión. La fina capa que delimita locura de cordura es otro de los mecanismos que se usan en las creaciones terroríficas. En sí mismo no es un mecanismo de acción directa, más bien es un complemento a otros mecanismos, que crea un estrato de necesaria incertidumbre en el lector/espectador. Así como podemos crear una ambientación física, también podemos encontrarnos con una ambientación emocional, y ahí, el juego de la dualidad equilibrio/enajenación suele tener éxito si se maneja con naturalidad y sin estridencias.

El ejemplo más claro lo encontramos en la maravillosa obra de Henry James “Otra vuelta de tuerca”, en ella la incertidumbre que espesa los pensamientos del lector: ¿está el mal ahí de verdad? ¿O solo es la mente de la mujer que cae sin remedio al abismo del delirio? no encuentra aclaración.

En este momento ando leyendo la antología “Caricias de horror” (I Shudder at Your Touch) selección de Michele Slung, y dentro de este cajón de sastre uno encuentra una joya "Cuidando la casa" (Keeping house) de Michael Blumlein, un simple y efectivo ejercicio acerca de la maléfica influencia de una casa adosada a la vivienda de la protagonista. La dualidad maldad contra locura está bien llevada; uno no sabe si la protagonista se desliza por la pendiente que lleva la enajenación y la paranoia, o si la esencia del mal que ella percibe es real y se destila desde la otra casa, contagiándolo todo con su infección siniestra, separándola de lo que más ama.
El autor auna con buena mano dos de los iconos más poderosos de la literatura de terror: locura y la casa encantada, y es algo que puede resultar difícil, decididamente difícil de hacer sin caer en los tópicos. La descripción de la supuesta acción de la casa sobre su vecina y sobre la vida de la mujer es realmente escalofriante en algunos momentos. No hay fantasmas, maldiciones, solo una siniestra influencia que la mente, perturbada o no, de la protagonista percibe con claridad.

En estas viejas ediciones, en estas selecciones, el buen gourmet puede encontrar sabrosos platos. Por ello merece la pena arriesgarse a perder el tiempo buscándolas, el dinero comprándolas y la paciencia, a veces, leyéndolas.

jueves, noviembre 26, 2009

Elegía a un buen y viejo amigo

Podrá haber vampiros adolescentes que reluzcan cual estatuas de Miguel Ángel a la luz del sol. Podrá haber hombres lobo edulcorados que roban el corazón de la chica en sentido figurado y no formal, como debería ser. Hasta, y esto es lo último de lo último, habrá zombies narcotizados por el romanticismo más barroco y desapegado que uno pueda imaginar. La capacidad de nuestra inventiva para retorcer los mitos, para dotarlos de una nueva máscara que solo hace quitarle la ropa a un santo, para ponérselo a otro, es exasperante a veces.

No me considero un purista. Si el giro es creativo, innovador, inquietante, o simplemente está bien hecho y no pretende engañarme, entonces disfruto como el primero. Si no es así, entonces abogo por un apaga y vámonos sembrando cizaña en las mentes adocenadas de los becerros seguidores de las tendencias porque sí.

Por suerte, y digo por suerte, siempre me quedara mi viejo amigo.

Da igual que lo imposturen, da igual que lo satiricen… nada puede con él. Está tan arraigado en nuestro subconsciente que inútiles son las armas de la mordacidad, del infantilismo.
Da igual, cuando surge y reaparece lo hace con la fuerza de la marea que arrastra cualquier dique, con la potencia del trueno cuando retumba y se mete en nuestras tripas.
Hablo del fantasma, del espíritu, de la condensación de nuestra duda con el más allá: duda en cuanto a su existencia y a su cualidad. El fantasma ha recorrido un largo camino, el espíritu del muerto, del no encarnado, llamémosle como queramos, es un viejo amigo de los amantes del terror. Siempre ha estado ahí. A veces protagonista, a veces secundario, sabedor de su capacidad, de su esencia poderosa e inquietante. Él, en cuanto a la creación hablamos, no es un oportunista, es un depredador inexorable. No nace como un monstruo de la sublimación de algunos temores, de la corporeización de inclinaciones, sexuales, violentas, de dominio. No, nace de algo que va más allá. Nace de una duda, de un vacío, del desconocimiento formal de nuestro destino. Nace de lo que no es porque no se conoce, y eso siempre es el más horrible de los abismos al que uno pude asomarse. Y por ello es más inmune al choteo, a la burla y la sátira; por eso suele salir incólume de ellas, y, llegado el momento, hacernos sentir el más terrible de los escalofríos.

miércoles, noviembre 25, 2009

Crónicas desde la gripe J. Calabazas en el trastero: arañas

Lo de gripe J viene a cuento de que no sé si es A, B ó C... solo sé que estos dos días ha sido y es gripe J, con una gran J de jodida.
Pero a lo que íbamos.
Corran, corran de verdad. A Internet, a la librería, al kiosko; sea donde sea que puedan encontrar las antologías de Calabazas en el trastero, corran y cómprenlas: Entierros, Arañas, Poe
¿Y a qué viene este surtidor de euforia? Pues bien, se debe al hallazgo de un tesoro, de una perla valiosa y auténtica. Lo dicho, si ya cualquier aficionado al terror debiera hacerse con los tres números actuales de Calabazas, ya que es casi el único escaparate en el que los nuevos talentos pueden mostrarnos su valía, disposición y creatividad (junto a Sable, Paura y poco más); a ello se suma un valor añadido más: José Miguel Vilar-Bou y su relato "El laberinto de la araña" en la segunda antología dedicada a las arañas.
Toda antología es por definición desigual. Los relatos nos ofrecen un abanico de formas de narrar muy diferentes, tanto en temática, estilo y calidad. La calidad media de Los Calabazas es muy buena, en algunos casos espléndida, en otros arrastra la losa de un tema demasiado cerrado que hace que las historias suenen demasiado iguales, pero el relato de Vilar-Bou destaca sobre todos como un faro en la tiniebla de la costa. Es esta una razón más para lanzarme sobre su Alarido de Dios, nueva novela, en cuanto me sea posible.
Gracias José Miguel, en medio de la tos y el malestar me proporcionaste unas minutos de disfrute.

jueves, noviembre 12, 2009

¿Puedes matar a un niño?

Dentro del tono abiertamente desangelado que le di a la ponencia de la Hispacon, la Mitología del Horror. Hice alusión a un cierto paralelismo entre la figura del niño salvador, del niño conocedor, del niño puro… dentro de la literatura y el cine de terror, y su nexo con al figura del héroe mitológico. Hace poco, los que lo siguen lo sabrán, publiqué ene este blog una breve entrada hablando de la figura de los niños en las creaciones terroríficas. El círculo se ha cerrado esta semana con el visionado de ese clásico llamado ¿Quién puede matar a un niño?

El mundo del terror español le debe un homenaje a Chico Ibáñez Serrador. Su figura prosopopéyica es uno de esos baluartes en los que se escondió, y desde el que luego emergió, con fuerza y éxito, tan denostado género. Su labor en televisión fue encomiable, ofreciéndonos esas joyas que fueron las historias para no dormir. No menor influencia en nuestra generación, tuvieron todas aquellas películas que prologó con su estilo inconfundible, sus escarceos con la literatura… y, entrando en materia, aquellas que nos legó como creador cinematográfico.

De entre todas, emerge con una inquietante capacidad de sobrecoge ¿Quién puede matar a un niño?

Serrador, en realidad Juan José Plans, autor de la obra Juego de niños, en la que se basa el filme, se adelanta al menos en un año a King y sus Chicos del Maíz al crear una atmósfera de paradoja, al recrear un lugar en el que los patrones de conducta de los niños cambian por completo, trasladándose en el eje moral hacia el lado más oscuro y cruel. Abordada desde un punto de vista moral, como ya he dicho, nos pone en medio de una situación que conmueve nuestros principios éticos, y psicológicos más arraigados, aquéllos sobre los que pivota nuestro comportamiento en su esencia instintiva, obligándonos en cierto modo, como a los protagonistas adultos, a actuar en contra de lo natural y establecido cvomo correcto. Es este sin duda uno de los elementos de configuración del horror más efectivos que existe, la subversión del orden de las cosas, el cambio de papeles de lo conocido, sobre todo en términos emocionales y biológicos, esos que se nos dibujan como íntimos, indefectiblemente anclados a nuestros genes.

Un niño haciendo el mal de forma compulsiva e intencionada.

Esta conmoción psicológica, este reordenamiento apresurado de los principios y del comportamiento al que nos vemos obligados a recurrir como espectadores, se ven subrayados por el excelente uso del entorno. No solo la oscuridad y los ambientes cerrados son los únicos marcos adecuados para convocar al miedo. También el sol, el verano, los lugares abiertos, algo tan inocente y agradable como una playa mediterránea, ofrecen una referencia que, bien tratada, matiza y amplifica los efectos perturbadores del argumento terrorífico como tal. Uno llega a aborrecer el sol la luz, sobre todo el exceso de blancura de las casas del pueblo, símbolo extravagante de la pureza retorcida que destilan y esconden en su seno.

Quizá haya envejecido un poco mal, quizá en algunos momentos se abuse de un cierto efectismo (el juego de la piñata de los niños con el cadáver del viejo, la atonía exagerada de los chicos que los deshumaniza aún más si cabe). Aunque otros podamos definir algunas de esas escenas como poderosas imágenes cargadas de intención y osadía. Pero sigue siendo un referente del terror, junto a Los Chicos del Maíz, La Profecía y El Pueblo de los Malditos (de la que quizá en cierto modo beba en algunos momentos, obviamente en la versión inglesa del año 1962, basada en la novela de John Wyndham, The Midwich Cucos, 1957)

lunes, noviembre 09, 2009

Hispacon Huesca 2009

Terminó al Hispacon oscense y uno regresa a casa con un buen sabor de boca.

Par empezar, felicitar a los chicos de Oscafriki. Su trabajo debe quedar como un ejemplo claro de cómo se hacen bien las cosas. Sé que al principio hubo miedo, pero su seriedad y su buen hacer han dado como resultado un evento estupendo donde la gente se ha sentido muy a gusto y creo que el nivel ha sido alto.

También felicitar a toda la gente de Nocte, tanto por su amistad, incidiendo en aquellos que vieron premiado su esfuerzo creativo con varios de los premios Ignotus, y especialmente al amigo Emilio Bueso, que, cosa rara, se quedó sin palabras -de verdad, sin palabras- cuando le fue concedido el Domingo Santos con todo merecimiento. Ves, Emilio, siempre hay que seguir escribiendo, aunque parezca no conducir a ninguna parte... el camino es lo importante, luego el azar y la profesionalidad dan frutos a su manera.

Por mi parte me traigo a casa un sabor muy dulce. Mi primer monólogo del terror, en compañía de David, Roberto, Susana, Juan y Alfredo fue una experiencia gratificante, y por los comentarios, exitosa. Un cierto sabor más agridulce me traigo con mi ponencia, La mitología del horror, ya que me falló la concentración en su arranque, aunque luego todo fue e las mil maravillas, sobre todo las ideas que surgieron en el debate posterior.

Una Hispacon es el marco adecuado para conocer a esa gente a la que solo tratas mediante la electrónica, gente a la que tienes ganas de dar la mano, con la que compartir ideas y cerveza cara a cara. Hablo de Emilio, de Marc, de Ismael, de David, del otro David, Mateo (por fin nos conocimos en persona, tío), de Juan, Óscar, Alfredo, Fermín, Sergio, Miguel y compañía... porque seguro me olvido de muchos debido a mi nefasta memoria para los nombres.

Y una mención especial: un agradecimiento cariñoso a nuestras compañeras, esposas y novias, que estuvieron ahí aguantándonos bajo la lluvia de Huesca: pacientes y comprensivas.

Premio Domingo Santos 2009

Emilio Bueso por "El hombre revenido"

Premios Ignotus 2009

Mejor Novela: Día de Perros, de David Jasso - Ed. Hegemón

Mejor Novela corta: Cuarenta siglos os contemplan, de Sergio Mars - Grupo AJEC

Mejor Cuento: Lluvia sangrienta, de Roberto Malo - Mira Editores

Mejor Antología: Bebés jugando con cuchillos, de Santiago Eximeno - Grupo AJEC

Mejor Libro de ensayo: Del folletín al bolsilibro: 50 años de la novela popular española (1900-1950), de Fdo. Eguidazu - Silente

Mejor Artículo: Los dioses astronautas en la ciencia ficción, de Mario Moreno Cortina - BEM On Line

Mejor Ilustración: Día de Perros, de Cuca Baquero - Ed. Hegemón

Mejor Producción Audiovisual: Los Cronocrímenes, de Nacho Vigalondo (cine)

Mejor Tebeo: La legión del espacio, de Alfredo Álamo y Fedde Carroza

Mejor Obra poética: Las increíbles suburbanas aventuras de la Brigada Poética, de Alberto García-Teresa - Umbrales.

Mejor Revista: Hélica, de la Asoc. Cultural Xatafi

Mejor Novela Extranjera: El sindicato de policía Yiddish, de Michael Chabon - Mondadori

Mejor Cuento extranjero: El índice, de J.G. Ballard - Berenice

Mejor Sitio Web: BEM On Line - Grupo Interface

miércoles, noviembre 04, 2009

Truco o trato

Uno no comprende qué mueve el mercado de los estrenos cinematográficos. ¿Por que auténticos bodrios, que apenas tienen espectadores, y no me refiero a sesuuudas disquisiciones pseudointelectualoides con ínfulas de arte intemporal, sino a esas otras creaciones casposas y somníferas, pueden aparecer en la gran pantalla, y otras, como la película a la que me refiero van directas al estreno en DVD?
Incomprensible.
Pero la vida es así, Lázaro: injusta, dura.
Hay que ver 'Truco o trato', hay que verla en cuanto se pueda, cómprenla, alquílenla, si pasan de la ley y el orden, bajo su responsabilidad, descárguenla.
Quizá no sea una obra maestra, no, no tiene porqué serlo. Pero es una de esas sorpresas que nos reconcilian con el género. Es difícil ser original en los tiempos que corren, pero este filme lo consigue.
Diferentes historias entrelazadas entre sí, todas ambientadas en un mismo lugar, en un mismo tiempo, una escalofriante y divertida noche de Halloween. Una ciudad tipo, un barrio tipo, una fiesta tipo... en la que las cosas más increíbles pueden llegar a suceder. Cada personaje posee su alma, diferenciada, su carga simbólica e importancia. No sobra nada, ni una escena, ni un efecto, de los cuales, por cierto, apenas se abusa... Algo de agradecer en los tiempos que corren. La bases, bien firmes, son, por un lado la originalidad , y por otro la propiala narración, las distintas historias que se nos cuentan, que se alejan y entrelazan, que se interfieren o se hacen paralelas entre sí en armonía, con una precisión total, sin material sobrante, sin excesos.
Quizá en ella se huele el viejo y amable aroma del cine de los ochenta, del buen cine de la década prodigiosa, donde la calidad y el entretenimiento se conjugaban de forma armónica.

En aullidos
En almas oscuras

jueves, octubre 29, 2009

Nocte de difuntos

¿Qué sería de una Asociación de Escritores de Terror si llegada la Noche de Difuntos se quedaran quietos y sin hacer nada?
Así que nos pusimos manos a la obra, algo rapidito, sencillo y eficaz. Santiago Eximeno se ofreció amablemente a coordinar y dar el soporte adecuado al desbarre que pretendíamos crear, Gerard Tauste creó la espléndida portada. Y así, sin más, para su disfrute:

Nocte de difuntos [pdf para descargar]

El micro-homenaje de NOCTE a esta época de misterio, terror, apariciones, calabazas y diversión.

martes, octubre 27, 2009

Niños y terror

La creación de género terrorífico tiene desde siempre una estrecha e íntima relación con los niños. Niños y terror forman un gran tándem alq ue pocoas autores se han sustraido. Y no importa cuál sea el lugar que estos ocupen en la narración o filmación: víctima o verdugo.

Como víctimas es muy fácil empatizar con ellos y así meternos en la historia de pleno, sin esfuerzo: son niños... Con ellos que sucede lo mismo que con un cachorro de perro o de gato, hay algo en nuestro cerebro, atávicoy primario, que nos impulsa a la protección, al mimo, a la defensa. Añádase a esto, y no sé bien la causa —daría para un sesudos análisis— que siempre resultan más listos, más coherentes y cuidadosos que sus compañeros adultos. El niño víctima es un rival de cuidado para el elemento maligno de la historia. Quizá sea porque de forma inconsciente sabemos que hay algo en él que le pone más cerca del mundo irreal, sobrenatural, o roto, que se define en cualquier historia de terror; algo en su forma de ser que le hace moverse con facilidad en ese universo en el que la racionalidad, estúpida y fatua, del adulto es más un lastre que una ventaja. Y eso es una prerrogativa, un arma poderosa: conoce a tu enemigo y muévete sin ideas preconcebidas.

Y no digamos el niño como verdugo, como portador, heraldo, participante o protagonista del mal. Asistimos a la ruptura de la realidad natural, la quiebra de una de las reglas sociológicas más fuertes que existe. El terror juega con esas fracturas, las usa con mano experta, grietas por las que se cuela lo imposible, lo perturbador, y nada más perturbador que una criatura, por lo común inocente e inofensiva, dotada de la malvada inteligencia, de una voluntad firme y destructiva, de unos ojos cándidos y una sed de sangre y destrucción no contaminadas por ninguna educación.

lunes, octubre 26, 2009

La huérfana

No se la puede calificar al cien por cien como película de género. Pero "la huérfana", obra del director patrio Jaume Collet-Serra, es un buen ejemplo de ese tipo de historias que sin llegar a ser terror puro, se pueden considerar como ejemplo perturbador de lo inquietante.
No es original... ya lo sabemos; niña mala que aparece en la vida de una familia y se dedica a sacar toda la maldad que late dentro de ella, con mucha inteligencia y una mala leche imaginativa y proverbial, ¿y qué?
Pocas cosas originales hay por ahí.
Pero esto no debería ser nunca un elemento que denigre una obra. Por que lo que importa es el efecto que esta nos produce, y en mi caso Jaume Collet lo ha logrado, ha conseguido que me revuelva en el asiento, que quisiera irme del cine, no porque le película fuera mala, sino porque el desarrollo me producía una inquietud constante, un malestar punzante. Algo que solo recuerdo me produjo, en su tiempo, la joya de nuestro amigo Balagueró "Los sin nombre"
Buen desarrollo, una composición de personajes soberbia, una trama que no decae... una protagonista que nunca flojea, que logra, llegado un momento, producirnos un escalofrío con solo aparecer en la pantalla.

Un consejo, vayan y vean...

PREMIOS NOCTE 2009

PREMIOS NOCTE

La Asociación Española de Escritores de Terror (NOCTE), en su afán por premiar aquellas obras que por su calidad, temática y originalidad hayan destacado dentro del campo de la literatura de terror en 2008, han decidido convocar por primera vez los Premios Nocte de Terror.
Han sido muchos meses de propuestas y deliberaciones entre los miembros de Nocte. Había mucho material publicado y de gran calidad, algo que nos congratula y que esperamos que se repita en ediciones posteriores.
Aquí tenéis a los premiados:

Premio Nocte a la mejor novela Extranjera:
-“Déjame entrar” de John Ajvide Lindqvist (Espasa-Calpe, 2008)

Premio Nocte a la mejor novela Nacional:
-“Rojo alma, negro sombra” de Ismael Martínez Biurrun (451 editores, 2008)

Premio Nocte al mejor relato Extranjero:
-“El mejor cuento de terror” de Joe Hill (Fantasmas; Suma, 2008)

Premio Nocte al mejor relato Nacional:
-“Lluvia sangrienta” de Roberto Malo. (La luz del diablo; Mira editores, 2008)

Premio Nocte honorífico:
Se ha decidido por unanimidad ofrecer un galardón especial, como reconocimiento a toda su carrera, a Francisco Torres Oliver, traductor literario especializado en el género de terror. Se le brindará un homenaje especial y se le entregará una escultura de José Azul como trofeo personalizado.

Nuestra más sincera enhorabuena a los premiados. Sin duda, el reconocimiento a la labor es uno de los mayores premios a los que un escritor puede aspirar.

Asociación española de escritores de terror, Nocte

Enhorabuena a los ganadores

lunes, octubre 19, 2009

Lamento...

Una microentrada. Y es que tengo la costumbre de echar un vistazo de forma periódica en la tienda Cyberdark para ver qué novedades hay.

Conclusión:

Dios, damos una patada y nos sale de la nada crepuscular otra serie de romance sobrenatural. Nos inundan, nos ahogan en esa esencia rosa de sangre, nos abruman con la pasión desenfrenada del no muerto enamorado, de la impúber acosada por las fuerzas oscuras del erotismo macabro. ¿Qué diría Corín Tellado si levantase la cabeza?

Joder, entonces seguro que se la intenta ligar un vampiro vestido de Armani, modales de Oscar Wilde y con aromas a lo Jean Paul Gaultier.

Mientras tanto, ando a al espera de que el "landismo" saque a este subgénero de las cavernas y el romance sobrenatural casposo tome el poder.

viernes, octubre 09, 2009

Breves: Cthulhu 5, Fabricantes 2008 y Objetos perversos

Cthulhu 5:
Sin palabras... espléndido

Fabricantes de sueños 2008:
Pues que ya he recibido mi ejemplar de cortesía. Mi relato "El mazo", publicado en la tristemente extinta "Miasma", fue seleccionado como de lo mejor del año 2007. Debo agradecer la estupenda introducción de los seleccionadores, un alabanza, quizá inmerecida, o quizá no.
[Ver]

Objetos perversos, de Marc R. Soto:
Cito a mi compañero de Nocte en un proyecto recién parido por el mismo:

"Los objetos nos rodean por doquier: en nuestras casas, en la oficina, en las calles. Allí donde miremos, un objeto nos devolverá siempre su mirada fría, indiferente, mecánica. Estamos tan acostumbrados a su presencia constante que es posible que, en realidad, nunca los hayamos visto realmente
[...]
Sin embargo, de cuando en cuando sentimos algo al sostenerlos en nuestras manos o al detenernos más de un segundo a pensar en ellos: un cierto peso, un relámpago helado en las tripas, tan fugaz que es casi imperceptible, tan leve como el rayo de luz que, al escapar por la puerta entreabierta de un farol encendido, horada las tinieblas. Y al otro lado de esas tinieblas, tan sólo el objeto contemplándonos, ese ojo abierto y febril.
.."

Este nuevo proyecto es el blog "objetos perversos". Un proyecto que incide en esa otra manera de ver el mal con la que coincido plenamente: el mal en lo cotidiano, el mal difuminado y activo dentro de las cosas más habituales, al acecho, con un único objetivo...
Suerte con ello, Marc.

jueves, octubre 08, 2009

Voces del silencio, de Tabitha King

Hay libros que levantan expectativas, algunos las cumplen, otros lo hacen a medias y, por último, están los que te dejan escaldado en un caso, o simplemente decepcionado por haber perdido el tiempo.

Esto último es lo que me ha sucedido con la lectura de “Voces del Silencio”, de Tabitha King, esposa y compañera de nuestro viejo conocido. No soy de los que exige acción, acción y acción en cualquier creación literaria; no soy de los que andan quejosos porque en un libro de cuatrocientas o quinientas páginas no sucede nada relevante hasta más o menos la mitad, y noten que digo sucede, insisto, sucede; porque aunque no suceda nada, la maestría del autor nos puede seducir igualmente. El problema de esta obra es que, llegados a las doscientas páginas: no ha sucedido casi nada, lo sucedido no aporta atractivo, no hya seducción, y el mundo que la autora se empeña en retratar se desdibuja en una prosa farragosa, en una constelación de detalles sucesivos sin la menor relevancia o interés. Supongo que todo sucede en aras de generar un ambiente, de dotar a la narración de un marco o un espíritu, pero la sensación es la de que solo sucede eso, una puesta en el lugar, sin más, sin entrar en nada, sin ofrecer un universo atractivo, solo las pinceladas en un cuadro de segunda.

Cuando una creación carece de trama definida, cuando es una narración sin argumento, todo autor debe saber que se ha de ganar al lector con más empeño que si así fuera. Hay que ser bueno, muy bueno, para saber hacerlo. Hay obras cumbre de la literatura que funcionan así: “Señor y perro” de Thomas Mann, “Los cantos de Maldoror” de Lautreamont… Obras en las que la trama no es nada, el argumento es inexistente; divagaciones, diríamos, sí, peor divagaciones hermosas, que poseen esencia y contenido, no una mera concatenación de sucesos desdibujados que no conforman nada.

De todas formas, no todo el mundo piensa así, y hay algunas buenas críticas del libro.

Crítica en FantasyMundo

Por lo que quizá, deba volver a enfrentarme a la obra, porque a veces el estado de ánimo del lector puede influir en un primer acercamiento.

martes, octubre 06, 2009

Placer de Gourmet: Apparitions

Todos tenemos debilidades, unas confesables, otras que se pueden susurrar en la intimidad, otras que mejor dejarlas en su lugar del espíritu. De las confesables, les puede decir que una de las mías es cualquier ficción, documento, ensayo o estudio que tenga que ver con los exorcismos.

Quizá tenga que ver con al secreta fascinación que tiene para mí la acción de ese ente poco definido, quizá indefinible, llamado mal. Cualquiera de ustedes que haya leído alguno de mis relatos en el género del terror, verá que ese elemento es el eje, la presencia germinal: el mal como elemento presente en nuestra vida, algo sustancial, omnipresente y funesto. Y ya no solo el mal como una acción, una mera pulsión o elección humana, el mal más como elemento ajeno a lo humano, sobrenatural si se quiere llamar de esa forma.

La verdad es que mi forma de pensar me hace muy refractario, a nivel racional, a admitir la realidad de ese mal sobrenatural en cualquiera de sus variedades; pero como creador y observador de comportamiento, las creencias y cultura humanas, éste se me hace atractivo. Es apasionante como se ha lidiado y se lidia con el concepto en la historia pasada y presente, apasionante ver la capacidad perturbadora que posee.

¿Y por qué les digo todo esto? Porque ya hacía mucho tiempo que no disfrutaba de un acercamiento tan atractivo al tema de la posesión como el que se hace en la miniserie de la BBC “Apparitions

La virtud de la serie es la de abordar el tema sin recurrir al efecto fácil, a la espectacularidad, atendiendo a la trama y a la humanidad de los personajes, no en vano el problema de la posesión demoníaca es ese, la humanidad del individuo sometida a un ente externo que persigue su corrupción y la del resto de los seres humanos. Su virtud es la plausibilidad, la mínima suspensión de la realidad que se requiere para disfrutar de ella. La palabra clave sería elegancia; no hace falta recurrir a aterradoras escenas, a un espectro fascinante a una trama de espectáculo de variedades, de efectos especiales para inquietar, para hacernos pensar.

El trabajo de los intérpretes es impecable. Una lástima, o no, que solo se halle en versión original con subtítulos.

jueves, octubre 01, 2009

Notas breves

Dead Set.
La serie de zombies de la BBC me ha hecho reflexionar. Aparte de pasar un muy buen rato, ha logrado que le dé al caletre algo más de lo normal. ¿No se han dado cuenta de que este tipo de creaciones, sobre todo las cinematográficas, son las dignas herederas del cine de catástrofes ochentero? Si no observen su esquema, la forma de narrar, la manera de abordar los personajes.
Por cierto, se trata de una serie sin pretensiones y quizá por ello traspasa la frontera de esa supuesta sencillez y ofrece algo más que una simple gamberrada, un producto impecable.


Encuesta sobre monstruos.
Sí, la noticia sale en todos los noticiarios, telediarios y medios de comunicación. Esa pequeña nota friki que quiere ser el guiño desenfadado y divertido. Hoycinema ha realizado la encuesta en la que se preguntaba cuál era el monstruo de las producciones de ciencia ficción que más miedo les producía a los encuestados. El ganador al KO: "Alien" el babas, seguido del cariñoso "Depredador" y luego por los encantadores "Gremlins".
Al hilo me he preguntado cuál es mi monstruo.
No me iré por las ramas con sesudas disquisiciones, me remitiré a la experiencia, si no que se lo digan a mis tripas preadolescentes, viene de la mano de la serie "El misterio de Salem's Lot" y su inquietante vampiro Barlow a lo Nosferatu. Les aseguro que la escena de la celda de la cárcel, su repentina aparición, si bien hoy me produciría una sonrisa, en su momento me lo hizo pasar muy, muy mal. Creo que pocas veces monstruo alguno tuvo tanto efecto.

martes, septiembre 29, 2009

Sable - Especial Nocte

Y ya que nos hemos puesto, arrancamos fuertes.
Si hay alguien con capacidad, tozudez, profesionalidad y profesionalidad son Fermín Moreno y su compañera Blanca. Ambos, con la periodicidad que les permite su ajetreada vida, sacan adelante uno de los últimos ejemplos de revista dedicada a lo fantástico, en todos sus ámbitos de creación y géneros. Hablo, por supuesto, de Sable.
¿Qué es Sable? Pues desde mi humilde parecer, el último reducto de los irreductibles. Una revista amateur con presentación de profesional, una puerta a la creación, a la creación con calidad, pues les aseguro que el filtro que Fermín y compañía ponen no es precisamente permisivo.
Así que un nuevo número de Sable es una gran promesa.
Y a qué viene este panegírico. Pues a que este nuevo Sable, el número siete, es un especial dedicado a La Asociación Española de Escritores de Terror- NOCTE. Fermín nos arrojó el guante, y unos cuantos lo recogimos y se lo devolvimos.
Me siento afortunado, honrado y agradecido. Primero por ser quien abre la lidia. Y sobre todo teniendo en cuenta que el relato que les envié era un relato arriesgado, sin duda un relato duro, muy duro, no apto para todos los paladares; sino que se lo pregunten a mi esposa; todavía recuerdo la cara de fría estupefacción que me dedicó al terminar la lectura de "La necesidad del dolor". Es bueno, me dijo, muy bueno, pero te has pasado; les juro que me miraba como si de repente me hubiera convertido en un tipo muy siniestro...
Pero dejemos que sean los propios editores quienes hablen:

Por supuesto, una vez lo hayan leído, espero sus comentarios.


Es un honor poder anunciar la próxima salida de la tumba del número 7 de SABLE, especial NOCTE.


La necesidad del dolor – José María Tamparillas

Bajo París – Juan Ángel Laguna Edroso

Víctimas inocentes – David Jasso

El niño de las alas húmedas – Blanca Libia Herrera

Monstrios entre nosotros - Sergio Mars

Hamelín – Santiago Eximeno

El hombre que nos saludaba – Luis Sánchez Graiño

El ansia – Miguel Puente Molins

El ciclista fantasma – Roberto Malo

Siempre en mi recuerdo – Marc R. Soto

El recital – Juan Díaz Olmedo

Dial – Emilio Bueso

Hija de silencio y soledad – Fermín Moreno González

La portada es obra del increíble Jonas Biorn, y las 13 magníficas ilustraciones interiores han sido realizadas ex profeso por el grandioso Pedro Belushi.
Ya es posible realizar pedidos aquí: info_sable@wanadoo.es
72 páginas en formato A4. El precio es de 5,95 €


lunes, septiembre 28, 2009

El viejo Sur - Un coro de niños enfermos

¿Qué particularidad posee El Sur? ¿Porqué hay tantas y tantas buenas creaciones ambientadas en esta región de Estados Unidos?
Juega todo: la mezcla y convivencia de culturas y creencias, la peculiar idiosincrasia de sus gentes, la evocación constante de un pasado idílico que se truncó y que dejó una cicatriz que en muchos lugares no ha curado, la eterna visión de una sociedad anquilosada, pretérita, anclada en las tradiciones más variopintas, una naturaleza peculiar y sobre todo un espíritu de misterio y ensoñación que todo lo tiñe
Acabo de leer "Un coro de niños enfermos" de Tom Piccirilli, también acabo de terminar la primera temporada de "True Blood"... y si juego a recordar, me encuentro con otros tantos ejemplos (algunos menos afortunados que otros) "Entrevista con el vampiro", "El corazón del Ángel", "La serpiente y el arco iris", muchos de los relatos de Ambroce Bierce. Otros tantos títulos tanto de literatura como de cine, se quedan en el tintero.
Una buena recomendación el libro de Tom Piccirilli. Una novela poderosa que habla del pasado, de la familia, de las obsesiones.
Me gustan las creaciones que ahondan en la crudeza primigenia del hombre, las que saben describir sin pacatería las inclinaciones más pasionales, más animales, el constante enfrentamiento con la socialmente establecido... No esperen una novela con grandes dosis de tensión. El terror, el miedo se filtran en contadas ocasiones, pero lo hace con una capacidad de perturbación notable.
Quizá, de sacarle alguna pega, su único defecto sería el cambio de velocidad en la narración conforme el final se cierne sobre ésta. Quizá un poco más de regularidad, de pausa, la hubiera terminado por redondear.

jueves, septiembre 03, 2009

Básicos del terror: El tren de la carne de medianoche. De Clive Barker

Hay filias y fobias. A veces aparecen de la mano, inseparables, contradictorias como otros muchos aspectos del ser humano. Dicen que amar es odiar, y del relato de Clive Barker, “El tren de la carne de medianoche”, quizá podamos hacer un cuadro que expone esto que decimos.

Podríamos decir, en un primer acercamiento, que los protagonistas del relato son los dos personajes de carne, hueso y sangre. Pero la protagonista es la ciudad de Nueva York: un ente omnipresente, una sombra que oscurece cada párrafo, que es marco y protagonista.

Hablamos de un relato que bucea, como otros muchos del autor, en los miedos más atávicos del ser humano, atávicos, y por ello impregnados de un sabor animal, primario, que permite ese acercamiento visceral, brutal diría yo, que siempre es plato de buen gusto en dichas obras.

Ya el título no deja lugar a dudas. Sabemos a lo que nos vamos a enfrentar, solo nos cabe esperar que el autor resuelva bien, que algo tan manido como es el canibalismo, la muerte y la explotación más primaria de dicha muerte, nos impacte, nos sorprenda y no caiga en un mero juego de tópicos, de brutalidad por el mero gusto de la brutalidad, de algo tan tristemente en boga como ese irresponsable sentido de la provocación sin otro objeto que superar el límite de una provocación previa.

Y así es. No nos quedamos en la superficie, tampoco lo resuelve de una manera forzada e incompleta… algo que sucede, como ya dije, en la última versión cinematográfica. Y quizá sea esa resolución, el descubrimiento que hace al final uno de los co-protagonistas de aquello que habita las profundidades de la Gran manzana, de quiénes son y qué representan, aquello que más me ha agradado del relato.

Posee fuerza, coherencia y ese ligero grado de trascendencia fluida que a veces se hace necesaria en una creación de terror de tintes sobrenaturales.