jueves, marzo 31, 2011

Diástole. De Emilio Bueso

Hay autores a los que uno espera con ansiedad, autores que por desgracia, no han sido reconocidos, autores que por una rutina estúpida y cochambrosa, despiertan una cierta desconfianza en algunas editoriales... o simplemente han sido tocados pro la mala suerte, si es que eso existe.

Emilio es uno de ellos.

Sin embargo la gente de Salto de Página ha sabido soslayar todos los obstáculos, conscientes e inconscientes, externos e internos, y nos premia con "Diástole", la nuevo obra de Emilio.

En breve nuestra opinión.

miércoles, marzo 23, 2011

Nuevas leyendas aragonesas: Los signos de Caín. [Adelanto]

"El pueblo mira de soslayo a los montes lejanos que le quedan al Este. Al Oeste solo hay estepa, una estepa rabiosa, aguerrida, que pugna por recuperar los terrenos que la mano del hombre, las acequias, canales y el sudor le han arrebatado. La carretera, una carretera comarcal, enredada en el terreno, lo atraviesa de lado a lado y luego sigue en dirección a ninguna parte, quizá con pocas ganas de llegar a la capital, quizá perdida en sí misma.


Han dado las siete en el reloj del ayuntamiento. Es un reloj viejo, uno de esos mecanismos enterrados en el tiempo, inmunes a él, testigo mudo de vidas y muertes, de idas y venidas, monocorde y obsesivo; es el testigo neutral que marca las pausas y los movimientos del pueblo. El sonido de la campana que tañe las horas se difumina en el aire gélido de la mañana, pierde parte de su sonoridad, como si la helada lo marchitara a él también. O quizá es su manera de mostrarse sorprendido ante el suceso que lo ha trastocado todo:

La roca."


Próximamente en Mira Editorial.
Fragmento del relato: "Los signos de Caín", por José Mª Tamparillas.

lunes, marzo 21, 2011

Jasso & Juicio: paisaje después de la batalla

Terminó el juicio al señor Jasso, mi acusación, su exculpación y el buen rato que pasamos todos en la Fnac de Zaragoza.

El que suscribe actuando de fiscal implacable (Foto cortesía del blog de Roberto Malo)

David pone toda la carne en el asador, su humor, su creatividad siempre que una de sus obras se planta en el mercado. Esta vez he tenido la oportunidad de participar, no solo como espectador, sino como coprotagonista.

Todos los actores implicados en el juicio: Ernesto García (testigo), Fernando Lafuente (testigo) , Iris Jasso (testigo), José María Tamparillas (fiscal), David Jasso (acusado), Fernando Martínez (juez), Roberto Malo (abogado defensor) y Juan Luis Saldaña (alguacil) (Foto cortesía del blog de Javier López Clemente)

Podéis leer más y mejor en:

En el blog del defensor: Roberto Malo

En "La curvatura de la córnea" de Javier López Clemente


Y si lo que os apetece es verlo, pues aquí están los vídeos cortesía de Félix Royo

miércoles, marzo 16, 2011

David Jasso: Presentación & Juicio

Lugar: FNAC Zaragoza.
Día: Viernes, 18 de Marzo del 2011.
Hora: 20:00

Motivo: Causa con jurado popular por la publicación casi simultánea de dos libros. "Abismos", en la editorial AJEC y "El pan de cada día", en la editorial 23 escalones.

Inconcebible, egoísta, criminal, acaparador.

Tendré el ¿honor? de actuar como fiscal en la causa contra este insensato creador de mundos de pesadilla.


No hay que perdérselo, sobre todo porque creo que tanto el juez (Fernando Marínez) como el jurado ya están más que comprados de antemano por la defensa (Roberto Malo)... y de nada valdrán mis argumentos y pruebas.

jueves, marzo 10, 2011

¿Qué tienen en común?


Baronía de escriche


Un pueblo abandonado en el Maestrazgo


Un nevero en Fuendetodos


Un extraterrestre


El "Cipotegato"


La Zaragoza más oscura

Proximamente más...
Oscar Bribián
José Mª Tamparillas
David Jasso
Roberto Malo
Fermín Moreno
Juan Ángel Laguna Edroso

Infierno nevado - Ismael Martínez Biurrun

Todo escritor tiene una trayectoria. Lo que en un momento es presente, en poco tiempo es pasado y termina midiéndose con otros ojos y otra actitud.

Tenía curiosidad por echarle el ojo a la primera novela publicada de Ismael despues de deleitarme con "Rojo alma, negro sombra" y "Mujer abrazada a un cuervo". La verdad es que no he salido defraudado, aunque agradezco la evolución natural que ha sufrido su forma de narrar.

Ismael nos ofrece una novela de aventuras, terror y misterio situada dentro de una perfecta y minuciosa ambientación histórica de las andanzas de Pompeyo y sus legiones en Hispania. No posee la fuerza que estas sus dos últimas novelas nos ofrecen, pero es un más que digno antecedente donde comenzamos a vislumbrar claramente lo que va a ser el definitivo estallido formal y creativo del autor.

Tan solo, antes de terminar este breve comentario, una pregunta al autor, si es que se deja caer por acá, y esta es si, en algún momento leyó antes de ponerse a escribir esta novela las famosas, "La guarida del gusano blanco" de Stoker, o "El valle del gusano" de Robert E. Howard.

Curiosidad que uno tiene.

miércoles, marzo 02, 2011

Cthulhu nominada de nuevo en el 29º Salón del Cómic de Barcelona

Las cuatro revistas nominadas son Cthulhu (Diábolo Ediciones), Dolmen (Dolmen Editorial),Retranca (Retranca Editora) y Usted está aquí (Dibbuks), mientras que Adobo, Andergraün, El Naufraguito y Zocalo lo son en la categoría de fanzines.

Esperemos que nuestra revista de cabecera tenga suerte. Se lo merecen

martes, febrero 22, 2011

Sherlock Holmes y los Zombis de Camford

Sin riesgo no hay emoción. Es una de esas citas anónimas que suelo repetirme a veces.

Alberto López Aroca
se ha arriesgado; ha parido una maravillosa novela de aventuras, de esas que no puedes dejar de leer una vez has comenzado. Y no puedes hacerlo por varias razones: la primera, por el notable trabajo de ambientación y documentación; segunda, por los constantes guiños a ese canon holmesiano y a la fusión de, permítanme la palabreja, "frikadas" emotivas; tercera, por la solidez del argumento; y cuarta y definitiva... porque por fin leo un libro de entretenimiento bien escrito, muy bien escrito, un libro con el que no me tiemblan las carnes porque no encuentro aberraciones, disparates gramaticales, exabruptos semánticos y argumento infumable.

Y es que, no por querer escribir un libro de aventuras, de entretenimiento, hay que caer en la relajación de formas que demasiadas veces uno lee en esos Best Sellers infames que proliferan en los anaqueles de las librerías. El lector de este tipo de literatura, también es un lector serio, que exige algo más que una buena idea, etiquetas y tópicos argumentales.

Hay que agradecer el estilo ligero y ágil con el que nos premia el autor. Agradecer esa visión de las aventuras de un Holmes a través de un filtro menos almidonado que el del Dr. Watson. Agradecer el sentido del riesgo al introducir ciertos retazos demenciales y no por ello chirriantes, sino sorprendentes y adictivos.

Agradecer a Sergio Mars la crítica en su blog, que me animó a leer el libro, eso y la atracción inexplicable a la que uno es a veces abocado cuando ve cierto libro aunque no sepa nada de él.

Una gran recomendación para pasar un rato divertido, que a veces, en la literatura, es lo que cuenta de verdad.

lunes, enero 31, 2011

Penitencia, de Joe Álamo. (Espoilers)

Esto es una suerte de experimento.

Hace tiempo que dentro de Nocte hablamos de la poca interacción crítica que hay entre lectores y autores dentro del género. Hablamos de que todo se suele resumir a un, me ha encantado, me gusta, cojonuda tío, lo mejor que has escrito... sin ningún elemento de juicio crítico de por medio, una lamida de trasero tras otra que no conduce a una mejora del autor al ver detectados supuestos errores, o simplemente a no saber qué impresiones reales ha causado en sus lectores.

Para empezar. Penitencia me ha gustado, lo pasé bien leyéndola, disfrute del argumento y de la mala leche de Joe, pero la vi mejorable, algo coja. Y así se lo hice saber al autor-

Esta entrada en el blog reproduce nuestra conversación por correo.

Le he pedido permiso para reproducirla, porque creo que puede ser interesante leer la interacción lector autor

Obviamente se habla del argumento y hay bastantes referencias que reventarían la lectura a un nuevo lector, así que, cuidado.

--------------------------------------------------------------

[Innsmouth]
Buenos días, Joe.

Pues eso, como te comenté en mi odiado Facebook, por fin terminé con tu últimas novela, Penitencia.

La verdad es que tengo sentimientos encontrados con ella. Qui´za por ello, antes siquiera de plantearme si voy a hacer algún comentario en el blog, prefiero hablarlo contigo.

Ya sé que apenas nos conocemos. Por eso no tendrías que saber que a la hora de comentar literatura de terror soy un auténtico hueso muy duro de roer. Así quee spero que no te sienten mal algunas de las cosas que te voy a contar.

Si piensas que me paso, que me meto en camisa de once varas, pues con toda confianza, nos mandas a mí y a mis consideraciones al carajo.

Y es que veo Penitencia como una buena novela, pero una novela que al final ha fallado, no porque sea mala, que no lo es, sino porque podría haber sido infinitamente mejor.

La sensación que me da es la de un escrito preliminar; me explico. Hay autores que tiene la historia en la cabeza, enterita, empujando, nerviosa, pujante... necesita salir como sea. Estos autores escriben sin mirar, de un tirón, sin corregir, sin detenerse. Esperan a que el engendro salga del todo, y entonces se ponen manos a la obra: la pulen, cortan, quitan, ponen, cambian...

Lo que he leído me da la sensación de ser un escrito en ese estadio intermedio. Bruto, con futuro, pero sin pulir, sin mejorar. El argumento es fascinante, el espectro de personajes, estudiado, cuidado, como un mecanismo de relojería... pero no acaban de cuajar. No cuajan porque a pesar de que parecen tener personalidad propia, esta no se ha aposentado, suena forzada: tópica. Y cuidado, que soy de los que piensan que todos, a la postre escribimos cargados de tópicos, de eso no se libra casi nadie, solo los superdotados de la literatura, los elegidos que germinan cosas nuevas: el resto lo que hacemos es jugar con juguetes de otros, construyendo historias los mejor que podemos. Lo cierto es que conforme leía me quedaba con ganas de más, de que no solo te limitases a unas breves pinceladas tópicas que plantaran a los personajes, quería más, daban de sí mucho más, podías haber profundizado más. No sé, creo que a lo mejor decidiste no arriesgarte, quizá tenías miedo de quitarle el ritmo frenético que guía al texto, peor eso ha sido un error. Deberías haberlo hecho.

[JOE]
No sé si realmente tenía la historia en la cabeza desde el principio, casi te diría que no porque soy escritor de brújula y, aunque ahora estoy corrigiendo esa tendencia para equilibrarla con algo de planificación, en los tiempos que escribí Penitencia (hace más de dos años), me lanzaba a escribir como quien se adentra en un bosque que desconoce. Apuntas que la obra merecía una mayor y más profunda revisión y probablemente tengas razón, porque llegó un momento en el que Penitencia comenzó a "agobiarme" y decidí finiquitarlo. Ahora bien, en el planteamiento de personajes, decido darles esas pinceladas porque mi idea es abrirle campo a la imaginación del lector. Es como señalar un camino pero dejar en manos del que lee si quiere ir más allá. Lo que ocurre es que yo sí creía que había bastante información para sostener al personaje dentro de la trama, tu comentario me hace pensar que quizás no sea así...

[Innsmouth]
Quizá haya gente que te lo haya dicho ya y no le hayan dado importancia. Pero la identidad del segador huele desde demasiado pronto. A veces eso no importa,,. pero aquí sí, creo que sí importa. Es un vacío evidente. Canta demasiado que te detengas en cada uno de los personajes, incluso dentro de los más peregrinos: personajes secundarios con una función limitada, y que dejes de lado a uno que debería ser imprescindible... y sí, me dirás que ese es el segador, pero no, hablamos del inspector, hablamos de jugar con el lector, de mantenerlo en ascuas, de engañarlo de buenas, no solo con la prodigiosa y bien llevada mala leche que destila el argumento, las escenas; también con un mecanismo de ofuscación que mantuviera a cubierto el desenlace
(Una mala leche, un riesgo que has asumido y que creo que es de lo mejorcito del libro, que lo define y lo pone por encima de la media, junto al argumento, sin demasiado esfuerzo)

[JOE]
No sé si te refieres cuando hablas del Segador, al su identidad o a otro aspecto. Si te refieres al de su identidad real, te tengo que decir que no, la gente que lo ha leído me confiesa que como mucho era un posible candidato pero que no lo vieron realmente claro. Con el Segador quise perfilar un personaje malo, profundamente mal sin justificaciones de ningún tipo y dejarlo ahí para que el lector se formara sus propias conclusiones. Ocurre igual con Gregorio. Y es que estoy convencido de la existencia del Mal sin que medie trastorno o contextos que lo originen o agudicen. De todos modos, repito lo que te decía antes: esa era mi intención, que lo haya conseguido ya es harina de otro costal.

[Innsmouth]
Deberías haber dado más protagonismo al pueblo. Los sucesos acaecidos en él tienen una fuerza increíble, pero quedan desdibujados, demasiado esparcidos a través de diferentes capítulos, y no es que esté mal, que no lo está, es que además de eso, en mi opinión, se necesitaban uno o dos capítulos extras que los aglutinaran, capítulos duros con el tono desgarrador de algunos ya escritos. En el fondo estás hablando de loq ue ha llevado al segador y a muchos otros personajes a ser lo que son, a que les afecte la tragedia de la manera que lo hace.

[JOE]
El pueblo, me da que pensar tu comentario porque nada más leerlo se me ha ocurrido que podría haberle dedicado un capítulo a hacer historia sobre el mismo. De hecho, dejo a lo largo del texto algunos indicios que creo que se pierden como el del parentesco entre algunos de los personajes que mucha gente no ha captado...

[Innsmouth]
También creo que "la agencia, la compañía" es un comodín tramposo. Sí debe estar, pero aparece demasiadas veces facilitándoles las cosas a los protagonistas, privándolos de un esfuerzo que daría más solidez a la obra. Cuando hay una duda, un muro, en lugar de buscar como autor una salida bien urdida, parece que hayas querido tomar el camino fácil... como por arte de magia hay una entidad superior que todo lo sabe y que saca del atolladero a los investigadores (si tan ominisciente es, por qué necesita de los investigadores, de su destreza, le bastaría con meras marionetas, es un poco paradójico, facilón) El ejemplo claro está cuando apuntan a Kike al pueblo.

[JOE]
La Agencia quizás sea omnisciente, pero ha de permitir que sus "agentes" recorran sus caminos. Si me lo permites,y eso que he dicho siempre que Penitencia no es una obra de carácter religioso, me gustaría recurrir a la Biblia y decirte que "los caminos del Señor son inescrutables" XDDD. Pero vale, quizás haya alguna ocasión en que me haya venido muy bien la presencia de la agencia.

[Innsmouth]
Lo cierto es que te digo todo esto porque después de leer El Enviado pasé a considerarte un buen punto de futuro en este mundillo, un autor a tomarme muy en serio. veo potencial, mucho, ya sé que suena presuntuoso, pero es que ando harto de la manía de lamer culos que lo contamina todo. Parece que por el mero hecho de que los escribamos los del entorno, el resultado es bueno, está bien escrito, es chulo, se deja leer, me ha encantado... y todos los lugares comunes que están muy bien, pero que no aportan nada al escritor, que no lo aguijonean, que no lo fustigan a buscar errores, oportunidades de mejora. Estoy harto de leer bazofia tras bazofia y ver, sorprendido, que la camarilla nos lamemos el culo sin ser capaces de mostrar el mínimo juicio crítico sonríe y no para de dar palmaditas en la espalda..

Y Penitencia no es mala, sobresale. Tu manera de narrar es buena, tu capacidad para arriesgarte, para crear es notoria... y por eso consideraba justo cogerte un día de los pelos, cogerte y decirte lo que pensaba.

Espero no cabrearte demasiado. Creo que es una crítica constructiva, quizá presuntuosa, pero toda crítica lo es, en el fondo es pensar que tú, como crítico, lo hubieras hecho mejor... pero claro, sin tener los cojones de hacerlo, pues es fácil hablar desde la barrera.

Ya me contarás o me mandarás al carajo.

Pero sigue escribiendo, sigue porque lo haces bien.

JM

[JOE]
Ya te comenté que acepto las críticas desde el momento en que quiero publicar. La tuya me demuestra que has leído Penitencia con atención y te has tomado tu tiempo para redactar tus conclusiones. Solo por eso te estoy agradecido., En cuanto a lo que apuntas,como has visto, hay cosas con las que estoy de acuerdo y otras con las que no tanto.Pero cabrearme, para nada.
Un saludo y tenemos pendiente una cerveza.

jueves, enero 27, 2011

El circo de la familia Pilo, de Will Elliot

Aire fresco.

Tienes dos días para pasar la audición. Será mejor que la pases, colega. Vas a unirte al circo. ¿A que es la mejor noticia que te han dado nunca?» Este ultimátum, en boca de un trío de payasos psicóticos, arroja a Jamie al terrorífico universo alternativo del circo de la familia Pilo, un mundo limítrofe entre el infierno y la tierra desde el que se han perpetuado las mayores tragedias de la humanidad. Sin embargo, en este lugar poblado por seres espantosos, grotescos y monstruosos en el que la violencia y el salvajismo son la norma, Jamie descubre que su peor enemigo es él mismo. Cuando se aplica el maquillaje blanco en la cara se transforma en J. J., el payaso más despiadado de todos. Y J. J. quiere a Jamie muerto...

De acuerdo, no es una obra maestra. No es una de esas novelas que te dejan marcado de por vida. Pero supone una novedad reluciente entre el ramillete poco vistoso de pachangas que corren por ahí. No hay zombis, No hay ni un átomo de eso que se ha venido a llamar romance sobrenatural.
Ni vampiros. Ni adolescentes con problemas. Ni un enigma esotérico que puede cambiar el rumbo de la historia. Solo imaginación y una visión fresca y hasta cierto punto original del terror.

En la biografía del autor se lee que comenzó a escribir la novela al serle diagnosticada esquizofrenia. Toda la narración está teñida por este hecho. Quizá nos muestra que no es sino el producto de un intento de interpretar, exorcizar o comprender dicha afección. Aunque quizá sea mejor hablar de una catarsis, de una terapia de choqué para comprender, para dibujar en un universo imaginado, desquiciado, peligroso mediante brochazos de aquello que torturaba su propia mente: dudas, miedos, prevenciones. Cada uno de los personajes, desde el protagonista en su dicotomía, hasta el último de los engendros descritos son como metáforas de los demonios interiores de autor.

Alguna vez he dicho que uno de los mecanismos de terror que más nos afectan son aquellos que ponen en entredicho, a través de las andanzas y la esencia de los personajes, nuestro equilibrio mental, nuestra visión de la realidad, y sobre todo la visión que tenemos de nosotros mismos. Elliot juega con ese mecanismo, lo sublima y lo aleja de su estructura más habitual: lo trastoca convertido en una narración acelerada, derrochando acción, mala leche y un sentido muy cáustico del humor y del miedo.

No es una novela redonda. Se nota que es primeriza, pero da igual, las virtudes pueden con los pocos defectos: la prisa que a veces recorre los párrafos y las acciones, un cierto desorden formal, un no profundizar en algunos de los personajes que hubieran dado bastante juego...

Poco ayudan las comparaciones que se han venido haciendo, más tópicas y con evidente ánimo comercial: King, Lovecraft. Elliot posee una forma muy particular de narrar, tendrá sus influencias, como las tiene cualquier narrador, pero las que se presentan con bombo y platillo desmerecen más que ayudan.

De lo mejor que he leído últimamente dentro del género.
Uno disfruta de una ralea de personajes inolvidables, frescos, vesánicos...

miércoles, enero 19, 2011

Aquelarre en prensa

Aquelarre, la antología dedicada al género de terror publicada por Salto de Página, donde aparezco con mi relato "Cosecha de huesos", aparece en la sección de cultura del diario ABC.

Y no se nos maltrata, no se nos ningunea. Cosa asombrosa. Quizá algo está cambiando.

lunes, diciembre 20, 2010

Solidaridad

Quince autores -miembros de Nocte, Asociación Española de Escritores de Terror, o simpatizantes del género- la editorial Saco de Huesos y Caja Navarra unen sus esfuerzos para dar vida a Raxnarín, un simpático monstruo que servirá de guía a los lectores más jóvenes a través de la antología "Los terroríficos cuentos de Raxnarín"

¿Por qué? Porque leer es divertido, ilustrativo, fascinante... Y ahora también solidario, pues los beneficios que se obtengan de esta antología se destinarán la Asociación Madrileña de Espina Bífida (AMEB). Pero necesitamos tu colaboración para poner los libros en el mercado. ¿Te animas?

Puedes colaborar de dos formas con este proyecto:

1. Abre una cuenta corriente con un mínimo de 20€, y Caja Navarra donará 10€ de sus propios fondos al Proyecto nº 21.848 Libro Solidario para la Infancia con Discapacidad. ¡Sólo hasta primeros de Enero!

Ponte en contacto con Carlos Navarro Martín (carlos.navarro@cajanavarra.es), Asesor RedesCan de Caja Navarra, y él te explicará cómo abir llevar a cabo el procedimiento. ¡Es muy fácil!

2. Haz una aportación de la cuantía que desees al Proyecto nº 21.848 Libro Solidario para la Infancia con Discapacidad desde la web de Caja Navarra, o en sus propias oficinas.

jueves, diciembre 16, 2010

El sauce. La visión del ilustrador (Juan Serrano)

Nunca podré agradecerle a Juan Serrano (y también al resto de ilustradores de cabecera de la revista Cthulhu que han trabajado con mis relatos) su labor. Lo que es simple prosa, con sus ilustraciones adquiere una nueva cualidad, una intensidad de brillo oscuro que amplifica el efecto de perturbación y desasosiego que el escritor busca producir.

Agradecerle también sus comentarios acerca de mi última colaboración en la revista: "el sauce".
Los podéis ver en esta entrada de su blog. Él ha tenido la suerte, eso creo, de leer el relato mucho antes que nadie.

Y no os perdáis las muestras de su labor, son excepcionales, terribles, inquietantes e imaginativas.

martes, diciembre 14, 2010

El 22 presento: Calabazas en el Trastero, Zaragoza Negra

Presentación de Calabazas en el Trastero: Zaragoza Negra

El próximo día 22 de diciembre, a las 19:30 horas, se presentará en el Albergue de Zaragoza (C/ Predicadores, 70) la antología Calabazas en el Trastero: Zaragoza Negra. El acto será conducido por el escritor José María Tamparillas junto a David Jasso y Juan Ángel Laguna Edroso en representación de la asociación cultural La Biblioteca Fosca y Saco de huesos ediciones. Contará asimismo con la presencia de varios autores.

Zaragoza Negra es un número especial del galardonado proyecto Calabazas en el Trastero realizado en colaboración con la Asociación Aragonesa de Escritores y Nocte, la asociación española de escritores de terror.

En este séptimo volumen de la colección se recogen trece relatos de género fosco que giran en torno a la capital aragonesa, trece visiones sobre el lado oscuro que encierra Zaragoza.


La antología está compuesta por los siguientes relatos (por orden alfabético):

Billete mortal (Roberto Malo)

El hombre de octubre (Blanca Libia Herrera)

El tercer sitio de Zaragoza (Rubén Serrano)

La chica del puente (David Jasso)

La invasión (Ángel Sobreviela)

La muerte ronda cerca (Marco Maldonado)

Las fauces de Zaramorta (Juan Ángel Laguna Edroso)

Presentimiento (Julio Blanco García)

Sacerdotisas para morir (Eduardo y José Antonio Prades)

Sed (Fermín Moreno González)

Seguros Alba Eterna (Victoria Trigo Bello)

Teseo y el Minotauro (Óscar Bribián)

Zaragótica (Cristina Ruberte-París)

La ilustración de portada es obra de Martín de Diego Sádaba.

miércoles, noviembre 17, 2010

La casa de la sombras. De Juan Ángel Laguna Edroso

Juan Ángel ya protagonizaba a su manera la anterior entrada de este blog. Hoy entra por derecho propio, de la mano de su novela La casa de las sombras (DH Ediciones).

Debemos comenzar aclarando a aquellos que no conozcan al autor, que este es un clasicista de tomo y lomo, un esteta, si quieren simplificar. Y esta actitud se contagia a la novela de la que hablamos. Y quien vea esto como un punto negativo, demuestra una simpleza y una escasez de miras preocupante.

Por gusto personal, La casa de las sombras, con su resabio gótico, con su tono fosco, con el sobredimensionamiento del ambiente, de lo opresivo, de lo malsano y perverso... no me entra por el ojo derecho de partida. Sin embargo, como lector que a veces debe sacudirse algunos gustos, siendo objetivo y crítico, debo decir que se trata de una pequeña pero excelente novela.

Quienes vayan a adentrarse en el argumento que tomen aire, concéntrense; Juan Ángel exige mucho del lector. Hay que estar atento. El dibujo de un laberinto se entrelaza en los párrafos durante toda la obra como una marca de agua; es un laberinto enrevesado, juguetón, pérfido, que exige de un esfuerzo notorio para no perderse. Un laberinto que pierde su cualidad de rompecabezas conforme los sucesos se acercan al final, ordenándose, explicando, completando.

Hay novelas diferentes, novelas que marcan un rumbo propio fuera de la línea trazada del terror contemporáneo, del terror con acento español. La casa de las sombras es una de ellas. No gustará a todos, pero eso no debe confundirse con la falta de calidad. Porque de calidad la novela está sobrada.

martes, noviembre 16, 2010

Una actitud muy patria

Esta entrada me viene a la cabeza después de leer un hilo en los foros de Sedice dedicado al exceso de autores españoles en el mundo editorial (fantástico).
Hay una frase concreta que me hizo revolverme en el asiento. La expresa Santiago Eximeno, y es una cita de otro amigo mío y colega en NOCTE.

Por otro lado hay que tener en cuenta el fenómeno "quiero publicar pero ni siquiera me importa lo que publican otros". Juan Ángel Laguna Edroso, uno de los editores de Calabazas en el trastero, ya ha dicho que si toda la gente que manda relatos a la revista se la comprara, ganaría mucho mucho dinero.


Y es que no he podido evitar recordar a uno de mis autores de cabecera: Don Gonzalo Torrente Ballester; uno de los escritores que mejor ha sabido retratar ciertas actitudes de la cultura/sociedad española, y una de ellas en especial, el hecho de que dentro de cada españolito o españolita hay siempre o un poeta o un filósofo que piensa de sí mismo que debería estar por derecho en el parnaso de los creadores y pensadores. Hay dos ideas fijas acendradas en el subconsciente patrio: que tenemos el remedio para arreglar el mundo sin demasiado esfuerzo (recuerdo los arbitristas); y que a nuestro lado, Cervantes era un chupatintas de chichinabo (hagan una lista de Plautos y Esproncedas retratados en las obras patrias). En las dos, lo que es lo malo de verdad, ese convencimiento viene acompañado de un sentido de la propiedad pervertido, de un chauvinismo ridículo que nos hace renegar de y envidiar a todo aquel que publica algo de calidad pasando por encima de nosotros.

Hay cosas que nunca cambian.

Ya se dijo en la Hispacón ¿dónde están los lectores, por Dios?... escondidos, asustados ante la plétora de maniacos de Internet que ven la oportunidad abierta para sacar al mundo sus desbarres literarios de serie B, C, D... y Z.

Dios. ¡Qué bien sientan las generalizaciones a veces!

lunes, noviembre 15, 2010

Cthulhu 7 - Algernon Blackwood

Paso a paso Cthulhu es un proyecto que se ha consolidado dentro del panorama del cómic y la ilustración española. Me siento muy orgulloso de colaborar periódicamente con ellos, orgulloso de que consideren que mis relatos son un aporte valioso que tiene margen dentro de la avalancha de calidad que hay en cada número.

Este número está dedicado al genial Algernon Blackwood. Blackwood me ha proporcionado algunos de los mejores momentos en mis lecturas de las clásicos del terror. Sus Sauces, El Wendigo, Antiguas brujerías... son recomendaciones que daría a cualquiera que intente asomar la cabeza por este especial universo de horror.


Juan Serrano ha creado al espléndida portada. Así que ha trabajado el doble: la portada y las ilustraciones de mi aportación, el relato "El sauce", un homenaje mínimo a ese otro relato genial "Los sauces"

Fragmento inicial de "El Sauce"

Mi padre ya lo vio, y el padre de su padre; luego uno ha de fiarse de viejas habladurías. El árbol es, ha sido y será. Uno tiene la certeza inconsciente de tal hecho. La lógica de los acontecimientos, la forma en la que el barrio muta, en la que los nuevos edificios surgen como musgo, ocupando viejos espacios, devorando otros, dicta lo contrario: que algo así hace tiempo debería haber desaparecido desgajado por la inhumanidad, por la codicia o la necesidad. Pero las pocas veces que la conversación ha surgido en la cafetería, en el portal, en la calle, la conclusión siempre ha sido la misma: y es que a nuestro lado parece haber un pedazo de eternidad, que su presencia se pierde en la ceniza que deja el paso de los años, sin que nadie haya intentado nada en su contra.

miércoles, noviembre 10, 2010

Cuentos inhumanos - Vilar-Bou / Leonetti

Conocí a José Miguel en Huesca hace unos años, en un Liter Imaginarius, uno entre otros; me dijeron: mira, ese chico escribe que te cagas. Tienes que leer algo suyo. Luego, como con muchos otros, las nieblas de un confuso olvido. Escuché hablar de él más veces, sus novelas fantásticas, sus libros de relatos...

Pasó el tiempo y ese toque de atención me hizo atender un poco más al relato "El laberinto de la araña", su aportación al especial arañas de Calabazas en el Trastero. Una atención extra que no hacía falta porque el relato de por sí ya era excelente (Ha ganado el premio Nocte del 2010).

Y ahora he terminado de leer su antología "Cuentos inhumanos", orlada con el toque entre desasosegante y hermoso de las ilustraciones de Verónica Leonetti.

Y una vez más la misma sensación que tuve al terminar "El laberinto de la araña". Cerré el libro, suspiré y me dije. Cojonudo, tío... o algo así.

Vilar Bou logra hacer aparecer al mundo como un marco donde lo siniestro se cuela con pasos de bailarina, sutiles e inocentes, pero elásticos y firmes en el fondo. Hay cierta poesía oscura latiendo en el germen de cada historia, un sutil toque de negrura, de peligro, de riesgo que roza al lector, lo sacude suavemente y lo turba. El mundo imaginario de Vilar Bou seduce con la atracción sutil del abismo; no está hecho para paladares poco exigentes, necesita de un aporte extra de apego a la filigrana que el lector de best sellers quizá no ha podido desarrollar.

No se lo pierdan. Yo ya he tardado ¿demasiado? No, nunca es tarde para lo bueno.

martes, noviembre 09, 2010

A recordar el inglés... "Dark Dreamers"

Investigando para dar mi ponencia sobre Richard Matheson en Huesca, di en al red con un libro que se titulaba "DARK DREAMERS - Conversations with the Masters of Horror" y que resultó ser una recopilación de entrevistas o conversaciones, como quieran considerarse, con escritores de género terrorífico. Estos resultaron ser: Clive Barker, Robert Bloch, Stephen King, Peter Straub, Dean R. Koontz, Joe R. Lansdale, Richard Laymon, Richard Matheson, Robert R. McCammon, Anne Rice, John Saul, Gahan Wilson, Whitley Strieber... Dios, qué troupe
Así que corrí a buscarlo en Iberlibro, estaba y lo encargué.
Ayer llegó a casa.
Ya os contaré. Pero tiene una pinta excelente... tiene el olor de libro viejo, el tacto, el color que hacen que a los lectores impenitentes como yo se nos haga la boca agua.