lunes, octubre 30, 2006

August Derleth

Un escritor de género fantástico, y más si lo es de trama terrorífica, no puede sustraerse a las influencias de eso llamado casualidad. Es por eso, porque después de un par de compras instintivas, de esas que uno hace por puro deleite en el título , de ver que en lo comprado un nombre que se repite, August Derleth... es que quizá debiera detenerme un poco a hablar de este personaje, básico en muchos aspectos para la cara más moderna de las narraciones terroríficas.

Baste decir que es él quien sistematiza, agrupo y edita la obra dispersa y semi olvidada de H. P. Lovecraft tras su muerte. Con eso es suficiente, entra con paso de gigante en la historia de la literatura de terror. Pero hay más, no sólo eso, también es un autor digno de lectura.

De Derleth, aparte de algunos cuentos sueltos insertos en antologías, he podido leer sus colaboraciones con Lovecraft, sus 'el rastro de Cthulhu' y 'la máscara de Cthulhu' y más reicentemente, uno de los elementos de la casualidad que antes he citado: 'otros mitos de Cthulhu'.

Derleth es como una chincheta incómoda en las suelas de los zapatos del mundillo de los adoradores de Lovecraft. Es inexplicable, pero es así, es una sensación que se desprende más de impresiones, de apreciaciones personales, que de hechos objetivos. Cuando un admirador de Lovecraft habla de autores como Bloch, Blackwood, Ashton Smith... se le ilumina la mirada, paladea con delectación esos ratos de lectura oscuros y maravillosos, pero Derleth, Derleth despierta una especie de silencio, una mueca forzada, un querer y no poder. Y esto, a mi parecer es una total injusticia.

Derleth es el impulsor de la obra del maestro de Providence y de muchos de sus sucesores, gracias a él nos es posible acceder a su obra, de no haber existido, o de no haber puesto el empeño que puso, seguramente Lovecraft sería uno de esos grandes olvidados... e imaginen la influencia que ha tenido en muchos aspectos de la literatura de terror posterior a él. Quizá otro hubiera sido el elegido, otro el guía para una generación de escritores, quizá.

Pero no hemos de limitarnos a vaolorar esa contribución de adorador absoluto del autor de los Mitos de Cthulhu, no.

La obra de Derleth es descomunal, buena parte de ella no ha sido traducida, y la que lo ha sido, afortunadamente es accesible gracias a Alianza Editorial, (los amantes de Lovecrat y su mundillo nunca deberíamos de dejar de adorar a esa editorial por poner sus obras en nuestras manos). Desde mi parecer Derleth es mejor escritor de relatos de aventuras terroríficas que de relatos de horror en estado puro. De este último tipo son excelentes aquellos que escribió en colaboración con Lovecraft.

Derleth posee un manejo de la recreación de personajes ¿cómo decirlo? paradigmáticos, de la acción, envidiable. Sí, el punto fuerte de Derleth y se ve muy bien en sus 'el rastro de Cthulhu' y 'la máscara de Cthulhu' es el añadir un alto componente de novela de aventuras y suspense al mundo siniestro de los mitos. Quizá de ahí la necesidad de dotar a su obra de ese maniqueismo que tanto hace que se le denoste: una buena historia de aventuras no lo es si no tenemos claro quiénes son los buenos y quiénes los malos, si no nos identificamos con los esfuerzos de los protagonistas por lograr ese fin casi inalcanzable, peligroso y definitivo.

Recomiendo las dos obras citadas encarecidamente, no aburren, no dejan respiro a un lector que las acoja sin prejuicios. Por contra su 'otros mitos de Cthulhu' es más pesada de leer, pues las historias en ella seleccionadas encajan todas ellas en una misma horma argumental que las hace, en una lectura continuada, repetitivas y pesadas.

Lean, lean: ya saben... no está muerto lo que yace eternamente, y con el paso de extraños evos, hasta la muerte puede morir...

Bibliografía, por Sergio Frtiz
Wikipedia (in)

3 comentarios:

mota dijo...

El gran problema con Derleth es, a mi juicio, que es inevitable compararlo con Lovecraft, a cuya sombra medró (todo hay que decirlo). Es, nadie lo duda, un excelente artesano como se demuestra en las obras que produjo sobre notas del maestro. El resto de su obra conocida en España es más bien irregular.

Innsmouth dijo...

Completamente deacuerdo contigo. Ese es el problema de Derleth, su irregularidad. Creo que era de esos autores obsesivos y metódicos que sentía la obligación de sacar adelante cualquier idea que se le pasase por la cabeza. A veces eso hace que los argumentos sean repetitivos, en otras que el relato aburra.

mota dijo...

"A veces eso hace que los argumentos sean repetitivos, en otras que el relato aburra."

És típico de los escritores que vivían de escribir. Lovecraft abominaba de ello y de ahí lo escaso de su producción. Sprage de Camp no entendía porqué un hombre de su genio no podía haber vivido cómodamente gracias a él. Tal vez el genio de Lovecraft hubiese necesitado de la artesanía de un Derleth.